El Centro Histórico de San Salvador empieza a mostrar las grandes bellezas que encierra. Durante décadas fue olvidado por las diferentes administraciones, tanto municipales como de los anteriores gobiernos, que lo relegaron a ser un mero lugar de paso para cientos de miles de personas que iban hacia sus trabajos.
Aunque siempre ha sido el corazón económico del país, el lugar donde se mueve muchísimo del comercio nacional, las administraciones de ARENA y del FMLN dejaron a esta importante área de la capital sumida en el abandono.
El centro, como se le conoce popularmente al corazón de San Salvador, era nada más un lugar donde se podía transbordar un autobús para continuar el camino o el lugar donde algunos trabajaban.
Pero no porque hubiese muchas fuentes de empleo, sino que el comercio informal inundaba las calles. Residentes de otros municipios y departamentos llegaban a ofrecer sus productos en las aceras. Circular por esa zona resultaba muy complicado. Todo este desorden propició el surgimiento de mafias y que las pandillas controlaran los crímenes que ahí cometían.
Las autoridades se hacían del ojo pacho y permitieron que ese desorden se extendiera por toda la ciudad, ocultando preciosos edificios históricos bajo estructuras improvisadas de metal, plástico, lámina y cartón.
En lugares donde hubo edificios históricos emblemáticos sencillamente en el pasado los destruyeron convenientes incendios, declarados accidentales rápidamente por las autoridades de turno, y se dio paso a pequeños centros comerciales o tiendas en las que se venden abarrotes, sin que la arquitectura conservara los rasgos históricos. A veces solo una placa atestigua que ese lugar fue importante en la historia nacional, pero no ha quedado en pie ni la fachada.
Cuando fungió como alcalde de San Salvador, el presidente Nayib Bukele comenzó la revitalización del Centro Histórico.
Ahora vemos que el rescate de la ciudad avanza. Ya hay cableado subterráneo en buena parte del Centro Histórico, se han arreglado las aceras y se han pavimentado las calles que habían estado sin mantenimiento por décadas. Otras zonas se han convertido realmente en áreas peatonales para el disfrute de los visitantes nacionales y extranjeros.
Gracias a la seguridad conquistada por el presidente Bukele, muchas más personas van al Centro Histórico de noche y disfrutan de las plazas bellamente adornadas y de los lugares que les acogen.
La revitalización ha empezado en el núcleo de la ciudad y avanzará progresivamente. Este rescate no parará hasta recuperar la grandeza de San Salvador.





