Rincón y esquina son vocablos que comúnmente usamos para referirnos a lo mismo. Sin embargo, hace varios días vi aumentar la similitud entre esos términos, cuando un tal Fernando del Rincón lanzó críticas al presidente de nuestro país y a su lucha contra las pandillas al emplear frases inadecuadas y, a veces, hasta ofensivas en una actitud semejante a la de quienes ocupan la esquina.
Escuché los comentarios de ese personaje haciendo gala de su irreverencia hacia alguien que dice conocer, pero al final solo acaba repitiendo lo que la pírrica oposición de este país vocifera. Incluso dijo, con esa marcada prepotencia y falta de respeto que lo caracteriza, que conoció al presidente Bukele cuando este, según él, «no era nada». Me pregunto, ¿quién es ese tipo para hablar así de una persona cuya fama y prestigio no le vino con el cargo de presidente, sino por la forma en que siempre ha hecho las cosas y que proviene, además, de una familia honorable y trabajadora que no necesita, como lo han hecho muchos, aprovecharse de su puesto para hacerse una imagen o mejorar su condición económica?
Otra cosa que también me pregunto es ¿de dónde le viene a esta persona ese interés tan visceral de atacar al mandatario de un país que no es el suyo? Digo esto porque incluso en la entrevista que le hizo al procurador Apolonio Tobar se vio claro que el objetivo era arremeter contra el Gobierno. Quizá venga eso de una agenda dictada por oscuros intereses.
Lo cierto es que el canal de noticias para el que labora este individuo que, dicho sea de paso, fue despedido de su anterior trabajo por violencia intrafamiliar, no es el único alineado a poderes fácticos de alcance internacional que, de forma similar a los que aquí existen, compran medios y sobornan periodistas para que simplemente reproduzcan lo que a ellos les interesa y arremetan contra aquellos que no se someten a sus designios.
¿Qué credibilidad puede tener alguien que decide escuchar a un 3 % donde se aglutina la oposición al tiempo que ignora al 97 %?
¿Será también que el señor del Rincón no sabe que los angelitos que defiende cuando ataca al presidente son los responsables de miles de muertes en El Salvador y que quien utiliza su posición privilegiada frente a un micrófono para oponerse al combate de estos criminales se convierte en protector y cómplice?
Tiene tres problemas puntuales el señor del Rincón y están en el hecho de comentar sobre algo que no conoce, no entiende y no le incumbe.
Pienso que haría más dirigiendo sus críticas hacia su país asediado por el narcotráfico y la criminalidad, o al país al que pertenece el medio para el cual trabaja que no ha podido desarmar a una población que se desangra masacre tras masacre porque quienes allí fabrican y venden armas tienen más poder que el mismo Gobierno. Por el contrario, enfila sus ataques contra quienes están haciendo todo lo posible para llevar paz y tranquilidad a su gente.
Si el señor del Rincón no lo sabe, aquí en el país la palabra esquina (sinónimo de su apellido) ha adquirido una connotación negativa, pues es allí donde la población envía a los corruptos e incapaces y a quienes se la pasan criticando sin aportar absolutamente nada.
No tengo manera de enviar este artículo a las redes sociales de este señor, pero agradecería si alguien lo puede hacer. Servirá para que se dé cuenta de que, a fuerza de comentarios tan desafortunados como esos, puede llegar a convertirse en una persona no grata para la mayoría de los salvadoreños.






