Alcira Martínez y su hijo Francisco, originarios de Santa Ana Centro en el occidente del país, aprovecharon el último día de las vacaciones por las fiestas agostinas para viajar a la capital y disfrutar de todas las atracciones que ofrece Sivar Land, el parque de diversiones de los festejos capitalinos, ubicado en el parqueo del estadio Cuscatlán.
Fue su primera vez en visitar el parque de diversiones, donde se ubican los juegos mecánicos y otras atracciones propias de las fiestas patronales de la capital, como los tradicionales dulces de feria y alimentos típicos, motivados además por el ambiente de seguridad que se vive en el país.
«Venimos de Santa Ana y, junto a mi hijo, nos venimos a disfrutar de este último día de vacación, el parque está muy bonito, con mucha seguridad, mucho orden, tranquilo y toda la gente está divirtiéndose sanamente, estamos muy contentos de haber venido, es primera vez que venimos y la verdad es que hemos disfrutado, valió la pena el viaje», dice la madre santaneca.
El paseo familiar, además de garantizarle las emociones de los juegos mecánicos también le permitió a Martínez y su hijo disfrutar de los elotes locos y los infaltables churros de feria.
De igual manera, Pedro Rojas y su esposa viajaron desde Nahuizalco, Sonsonate Norte, para disfrutar de la adrenalina de los juegos mecánicos, a los que se subieron como dos adolescentes, disfrutando en pareja.
«Esta es la primera vez que venimos a las ruedas en San Salvador, junto a mi esposa estamos disfrutando de cada rueda a la que nos subimos, nos gusta la emoción de subirnos a las ruedas y ahora pues como esposos los dos disfrutamos de las ruedas», dijo el sonsonateco.
Pero los turistas, tanto nacionales como extranjeros, no solo disfrutaron del parque de diversiones capitalino, que lució abarrotado hasta altas horas de la noche, sino además de otros destinos preferidos de la epoca, como las diferentes playas de Sonsonate, La Libertad, La Paz, así como las de San Miguel y La Unión.
Los vacacionistas no dejaron pasar la oportunidad de visitar y disfrutar de la zona costera del país y otros parques acuáticos como Apulo, en el lago de Ilopango, cuyas playas y aguas se convirtieron en punto de encuentro para familias y grupos de amigos, que despidieron las vacaciones agostinas con un chapuzón.
Y si de actividades religiosas hablamos, la feligresía católica también vivió con fervor la celebración al patrono capitalino y solo la Transfiguración del Divino Salvador del Mundo, la principal actividad religiosa, reunió a miles de personas frente a Catedral Metropolitana, que presenciaron la tradicional «Bajada» de la imagen del patrono de El Salvador, que dentro de un año volverá a ser celebrado.







