Samuel Isaí Clímaco Hernández es un vicentino que por más de tres años se ha dedicado a investigar sobre la historia de San Vicente. En esta rescata archivos e información desde la época precolombina hasta la guerra civil correspondientes a dicha cabecera departamental, fotografías antiguas, entre otros.
Sostiene que el objetivo es escribir una enciclopedia que contenga información verídica y el realce de la riqueza cultural y patrimonial con la que cuenta, y que a su parecer está en el anonimato o no ha sido contada en su integralidad.

El también coleccionista de monedas salvadoreñas es músico, aprendió a tocar guitarra a los nueve años, y otros instrumentos que lo llevaron a dirigir una escuela de arte en San Esteban Catarina.
Comenta que desde que comenzó a conocer sobre la historia de la música encontró datos que le llamaron la atención. Dedicarse a investigar lo ha hecho después de la pandemia de la COVID-19, ya que debido al establecimiento de la cuarentena domiciliar y otras restricciones a la movilidad cerraron las clases y se quedó en su natal cantón, San Diego, en el distrito de San Vicente, en el que posteriormente fue elegido como presidente comunal.
Señala que conocer sus orígenes y profundizar en ello también fue su inspiración. Fue encontrando actas de nacimiento, defunción, bautismo, confirmación, hasta llegar a sus familiares más antiguos, como los Barahona en 1992, en una línea a la actualidad que le ha llevado hasta los más ancianos del cantón San Diego y su vecino San Antonio.
«He hablado con ellos [adultos mayores], conociendo sus historias, las formas de trabajo, anécdotas, y así he ido recolectando el material, en San Vicente investigué en la alcaldía y hasta en archivos de Sevilla, el Archivo General de Centroamérica que está en Guatemala. Algunos lugares que describen los he visitado para ver personalmente», dice Clímaco.
MODERNIDAD
La digitalización universal de documentos desde 2012 le ha permitido tener acceso a información que otras personas no tuvieron. Él resalta que actualmente no hay muchos escritos sobre San Vicente.
Asegura que lo poco que se tiene, como el Anuario Musical Vicentino, es bien apreciado y recalcó su deseo de seguir con su proyecto. Confirma que ha planteado escribir varios libros, sobre genealogías de las familias más importantes de San Vicente, la historia precolombina de Tehuacán con sus ruinas y la fundación de San Vicente hasta 1800, los Barahona, el ADN de la zona sur de San Vicente, Las Haciendas y el conflicto armado.

«El primer tomo quiero retomarlo con el tiempo precolombino de Tehuacán, una investigación de la zona, de lo que haya sobre ello, pues en 1891 el doctor Darío González hizo la visita a esas ruinas y escribió un artículo en la revista “La Universidad” en 1982. En esa no está disponible para consultarlo, pero encontré la que se volvió a publicar y él describe este lugar», comenta Clímaco. Añade que tiene mayores avances para el libro de los Barahona.
Según su investigación, entre las familias vicentinas más influyentes de la historia se menciona: Figueroa, Angulo, Merino, Miranda, Cornejo, Molina, Cañas, unas descendencias de las fundadoras de San Vicente y otras que representaron parte importante como dueñas de haciendas, que se registra fueron 12.
DOCUMENTOS
De estas ha logrado recopilar al menos 12,000 copias originales de actas de matrimonios, defunciones, bautismos, confirmaciones, extractos encontrados en los archivos virtuales, algunos probablemente tendrá que ir a verificar al Archivo General de Centroamérica y con otros iniciará el proceso para hacer públicas las actas.

Clímaco afirma: «El material ya lo tengo ordenado, ha sido arduo relacionar cada acta para encontrar la genealogía, pero ya sé cómo voy a hacer [el contenido de libros], solo que por falta de tiempo voy despacio».
Narra que entre sus escritores hay algunos de referencia en la lectura, siendo Jorge Lardé y Larín el principal.
«No me comparo con ellos, pero quiero que los libros sobre San Vicente sean para estudio, para quienes quieran escribir sobre la historia. Yo les voy a poner las evidencias, las actas, copias de las originales de las que espero tener permisos porque no es lucrativo», recalca.







