El presidente Nayib Bukele recibió recientemente a un selecto grupo de empresarios latinoamericanos, dirigentes de grandes corporaciones, cuyos valores en el mercado son de miles de millones de dólares. Vinieron a El Salvador a participar en la vigésima edición del Encuentro Empresarial de Padres e Hijos.
El presidente Bukele bromeó que en el Salón de Honor de Casa Presidencial estaban reunidos hombres de negocios con fortunas que equivalían a 15 veces el producto interno bruto del país, también que el Aeropuerto Internacional San Óscar Romero se llenó de aviones privados en los que viajaron para participar en el encuentro.
«Vale la pena invertir en El Salvador», les dijo el gobernante a los grandes empresarios, ya que superada la inseguridad y el terror que imponían las pandillas, ahora el reto es el crecimiento económico.
Este tema fue valorado positivamente por los asistentes. En especial por Juan José Gutiérrez, presidente de Corporación Multi Inversiones (CMI), la empresa matriz de Pollo Campero. «Tenemos poco más de 9,000 empleados en El Salvador, operamos en la industria harinera, en la agricultura, operamos en la industria de comida rápida [restaurantes], hacemos pasta, galletas y energía limpia. Usted resolvió todos los problemas que nos aquejan y no nos dejan producir en Guatemala y Honduras. Todos. Están resueltos», señaló.
Gutiérrez dijo que las empresas que forman CMI han sido testigos de las transformaciones que el presidente Bukele logró en El Salvador, las cuales liberaron tanto a las compañías como a sus trabajadores de las extorsiones y del peligro sobre la vida al que se exponían a diario con las maras.
Los hombres de negocios destacaron que los altos niveles de aprobación del presidente Bukele están íntimamente relacionados con el cumplimiento de sus promesas y con convertir a El Salvador en el país más seguro del hemisferio occidental, un hecho trascendental, tomando en cuenta que era considerado la capital mundial de los asesinatos.
El presidente Bukele destacó que ahora que se ha superado el problema de la inseguridad, el crecimiento económico es el siguiente reto. Para ello, se preparan para atraer inversiones que generen trabajos y desarrollo.
«Hemos dado grandes pasos para eliminar los frenos a la inversión y las excesivas regulaciones que solo obstaculizan el emprendimiento y ralentizan la economía. Ahora podemos crecer más rápido, ofrecer mejor infraestructura y generar un entorno fértil para las empresas y las inversiones», manifestó el presidente. Ese es el camino.






