El Salvador volvió a marcar otro récord en seguridad pública: la tasa de homicidios en 2025 bajó a 1.3 por cada 100,000 habitantes, de acuerdo con los datos proporcionados por el Gabinete de Seguridad. Un año antes, había sido de 1.9 por cada 100,000 habitantes, lo cual también era un hito histórico, sobre todo cuando el país venía de tener tasas superiores a los 106 homicidios por cada 100,000, como sucedió en 2015, durante las administraciones del FMLN.
Las políticas de seguridad pública del presidente Nayib Bukele han dado abundantes frutos. Ahora, el país es el más seguro del hemisferio occidental y, con ello, ganamos todos.
La implementación del Plan Control Territorial en combinación con el régimen de excepción ha permitido que el país reduzca drásticamente los homicidios, logrando en 2025 otra marca histórica: más de 1,000 días sin asesinatos en lo que va de la administración del presidente Bukele.
Sin duda alguna, las muertes violentas en El Salvador del pasado estaban vinculadas, en su mayor parte, con el accionar de las pandillas. La desarticulación de estas organizaciones criminales permitió que los ciudadanos mejoren su calidad de vida, no solo con más seguridad, sino también sin el constante temor de ser asesinados y librados del yugo de las extorsiones. Muchas familias pobres veían agravada su situación económica con el pago que hacían a las maras para no ser asesinadas.
Al superar el gran problema de la inseguridad, se abren muchas oportunidades para El Salvador. El turismo ha despuntado precisamente porque el país es más seguro, lo cual además atrae más inversiones.
Las empresas también disponen de mejores condiciones para crecer y contratar a más personal, mejorando las condiciones de vida de muchas familias. El presidente Bukele aseguró que el gran reto de su segundo mandato es el tema económico, pero una vez superada la crisis provocada por las pandillas hay más posibilidades de fortalecer el crecimiento económico, un proceso en el que serán claves las medidas que impulsa el Gobierno para atraer más inversiones y mejorar las condiciones de los emprendimientos de todo nivel.
La seguridad sí ha permitido que el pueblo salvadoreño mejore sus condiciones de vida. Es un comienzo y falta mucho por recorrer, pero lo importante es que el país avanza por el camino correcto. Ahora, El Salvador es un referente en seguridad, pero también lo es en turismo. Y así será en muchas áreas más.





