Por primera vez, los salvadoreños gozan de vacaciones en medio de un prolongado período de tranquilidad. Este feriado de agosto ha llegado precedido del mes más seguro de la historia nacional y en los primeros días de esta semana, de hecho, no se reportaron muertes violentas hasta el miércoles. En Apopa, un pandillero asesinó a una vendedora por no pagar la extorsión. Sin embargo, la efectiva respuesta de la Policía Nacional Civil y de las Fuerzas Armadas permitió su rápida captura.
Este incidente ilustra muy bien la situación en la que nos encontramos. Si bien, gracias al Plan Control Territorial y las medidas especiales del régimen de excepción que han permitido sacar de circulación a más de 48,000 pandilleros y colaboradores, todavía hay criminales sueltos, capaces de arrancarle la vida a ciudadanos honrados por unos cuantos dólares.
El despliegue de policías y militares ha permitido también el desmantelamiento de campamentos pandilleros en zonas rurales de difícil acceso. Los delincuentes, al ser sorprendidos, suelen atacar a las fuerzas de seguridad pública, incluso con armas de grueso calibre. Así sucedió en San Juan Villanueva donde, durante dos días consecutivos, hubo enfrentamientos con la policía y los militares. En San Vicente, los patrullajes de la Fuerza Armada permitieron descubrir un campamento de pandilleros que luego fue desmantelado.
Estos ataques demuestran que el régimen de excepción debe continuar hasta acabar con las estructuras delincuenciales que extorsionan y cometen crímenes de diversa naturaleza.
El Gobierno lanzó el plan Transporte Seguro para garantizar que los buses no se conviertan en el escenario de delitos o que faciliten el traslado de los delincuentes de un lugar hacia otro. Las autoridades revisan a los usuarios del transporte público de pasajeros para descartar a personas perseguidas por la justicia, de esa forma, se garantiza la seguridad de los usuarios.
Además, en las carreteras se han instalado puestos de vigilancia para que los motoristas, tanto de transporte particular como de pasajeros, cumplan las normas esenciales y no manejen bajo los efectos del alcohol o de sustancias enervantes.
Todas las medidas son necesarias para que los ciudadanos disfruten en paz y tranquilidad de los días de vacaciones y se deben mantener para que la seguridad sea una norma de cumplimiento estricto de todos los ciudadanos. Solo trabajando juntos podemos hacer que nuestra sociedad avance.





