Los sociólogos y analistas René Martínez y Mauricio Rodríguez consideran que el aumento de conductores en estado de ebriedad detenidos en los primeros días de este mes dejó en evidencia que existe una resistencia a cumplir las reformas de la Ley de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial.
Para Martínez, dicho incremento revela que muchos conductores habían normalizado la impunidad.
«La sociedad estuvo signada por la impunidad y el incumplimiento a ciertas leyes; sigue siendo la muestra del pensamiento individual de que “se puede ser impune”, de que se puede violar la ley sin que se tengan consecuencias», explicó.
Además del pensamiento de impunidad que persiste en algunos conductores, el sociólogo mencionó que otra razón que podría motivar la renuencia a cumplir las disposiciones es «el riesgo de infringir la ley como algo fríamente calculado. Es un catalizador de la sensación de aventura».
No obstante, Martínez señala que ello solo demuestra que «los valores morales de los infractores están deteriorados o son excesivamente individualistas», y que no existe ética personal y social en esas acciones.
Rodríguez manifestó que «queda claro que hay un acto de resistencia, y es normal, porque en sociología se entiende que todo cambio genera resistencia».
En esa línea, aseguró que «lo que tendría que hacer el Gobierno es darle continuidad, porque lo que busca es salvaguardar la vida de los salvadoreños». Añadió que El Salvador es un país que prioriza la vida de sus conciudadanos, pues ese es el mismo principio aplicado con las políticas de seguridad pública que protegen a los salvadoreños de la violencia homicida de las pandillas.
«Lamentablemente, algunos todavía creen que es broma, pero lo que es cierto es que el país está buscando modernizarse y propiciar nuevas formas de actuación que realmente nos caractericen como un país educado, un país moderno, pero también un país que respeta el Estado de derecho», destacó Rodríguez.
Ambos profesionales de la sociología coincidieron en señalar que las modificaciones de las leyes de tránsito son en beneficio de la sociedad, pues protegen tanto a conductores como a peatones.
Según datos del Viceministerio de Transporte, las reformas han generado la reducción de los accidentes viales en un 20 %; de los lesionados, en un 11 %, y de los fallecidos en accidentes, en un 27 %, tomando en cuenta los resultados en el mismo período del año anterior.







