Alianza sacó la armónica, la guitarra y los violines y dio un concierto de buen fútbol digno para aplaudirles de pie desde los graderíos del Estadio Cuscatlán. Los paquidermos dejaron con moretes a un FAS desafinado en la capital.
Bryan Tamacas y Narciso Orellana se pudieron el traje de goleadores para tumbar a un indefenso tigre que bailo al ritmo de la flauta de los capitalinos.
Los blancos pegaron a la velocidad de la luz, se pusieron arriba en el marcador en el amanecer del juego. Se corrían apenas cuatro minutos cuando el cafetero Michel Mercado cabalgó por izquierda y centralizó perfecto para que Bryan Tamacas en plan de matador decretara el 1-0.
La anotación aturdió a los tigrillos que apenas alcanzaron a reaccionar, al 13´, con un testarazo tibio del paraguayo Diego Areco que llegó manso a las manos del meta albo Mario González.
Y es que Alianza con Marvin Monterrosa como director de orquesta y Mercado enchufado y con el cuchillo entre los dientes, no solo cerraron el grifo a FAS sino que impusieron condiciones gracias al mejor trato de balón.
Alianza pese a ponerse arriba no soltó la guitarra, sonó sus acordes y la sinfonía llegó hasta las gradas donde su hinchada gritó el 2-0, gracias a un zapatazo de Narciso Orellana, antes de la bajada del telón para cerrar el primer acto.
A la vuelta de los camerinos el concierto corrió siempre por cuenta de la orquesta alba, que no desafinó de principio a fin e hizo ver destemplado a un tigre que llegará al partido de vuelta con chichotes y moretones.
Chicho puso la segunda diana de los elefantes al 40, y casi 20 minutos después se sacó un misil para agenciarse su doblete y poner más tierra de por medio con los asociados que de no mejorar, la vuelta podría ser un mero trámite.
Solo celebró tres goles Alianza, pero impuso su autoridad y de no ser porque le faltó un poquito más de puntería habrían dejado la serie liquidada.
El domingo en el Óscar Quiteño, el FAS no solo necesitará hacer cuatro goles sino quitarse esa pena moral ante un equipo que les hizo ver como párvulos.







