La familia de la salvadoreña-francesa Consuelo Suncín de Saint-Exupéry recibió recientemente con mucha alegría dos objetos valiosos que, además de reconocer a la compatriota porque fue la esposa y la musa que inspiró al escritor Antoine de Saint-Exupéry para crear su obra maestra «El Principito», demuestra que fue una destacada artista plástica.
«Estoy muy contenta de compartirles este envío que me llegó de Francia hace cinco meses, específicamente, de la Asociación El Piloto y La Rosa, donde me han nombrado presidenta honoraria», mencionó Abigaíl Suncín, sobrina nieta de la condesa salvadoreña.

Es un obsequio que envió el presidente de la Asociación Le Pilote et La Rose (El Piloto y La Rosa), Jean Marie Gerville, por el servicio de correos desde el barrio de Ormesson, en el valle del Marne, Francia, a Abigaíl en El Salvador.
Comenta que en el paquete que recibió llegó enrollado y protegido dentro de un tubo un viejo afiche de color blanquecino que brinda información sobre una exposición de pinturas y esculturas que Consuelo realizó en París, en 1959, es decir 15 años después de la muerte de Antoine.
Se trata de un cartel original con las esquinas desgastadas que dan fe del paso del tiempo, que fue decorado con la imagen de una escultura de El Principito, en color naranja, que Consuelo hizo.
En letras grandes rojas se destaca el nombre de «Consuelo de St-Exupéry» y con otras letras más pequeñas, en negro, se informa que el evento se realizó entre el 5 y el 24 de diciembre de 1959 en la galería Berheim-Jeune-Dauberville ubicada en la 27 avenida Matignon, París.

Es importante mencionar que la galería Berheim-Jeune-Dauberville es recordada porque ahí se exhibió por primera vez la obra de Vincent Van Gogh. También se presentaron las pinturas de otros grandes artistas plásticos Henri Matisse y Claude Monet.
De acuerdo con el portal web artfact.net, entre 1863 (año que se inauguró la galería) y 2018 (año que cerró), albergó la obra de 91 artistas, de los cuales el 8 % eran mujeres, entre ellas la compatriota Consuelo Suncín.
«Me siento sumamente honrada, muy agradecida, con todas las personas que admiran a Consuelo, especialmente con don Jean Marie Gerville, que es una persona amante de El Principito y de La Rosa a partir de que leyó el libro “La Rosa que cautivó a El Principito” que escribí y que es cuando se enamora del personaje de Consuelo. Desde entonces, se ha encargado de dar a conocer el legado que Antoine y Consuelo dejaron a la humanidad», detalló Abigaíl en una entrevista para «Diario El Salvador».
Desde el 2020, las autoridades de la ciudad Ormesson tienen el interés de bautizar una calle con el nombre de Consuelo, pero el evento se ha retrasado en diversas ocasiones por la pandemia de la COVID-19. Actualmente, no se lleva a cabo porque la iniciativa fue del presidente de la Asociación El Piloto y La Rosa, pero se encuentra mal de salud: «será retomado hasta el 2024», detalló Abigaíl.
Actividades y coleccionables de los condes
Abigaíl Suncín también recibió un álbum fotográfico que contiene estampas de una exposición que se realizó en Francia, en el 2021, con una de las colecciones más grandes en el mundo de objetos y memorias de Consuelo y Antoine de Saint-Exupéry.
En el evento se exhibieron una gran cantidad de objetos que pertenecieron a los condes como libros, manuscritos y las plumas con las que escribía Antoine, así como bocetos, pinturas y esculturas de Consuelo.

También se mostraron monedas, medallas, entre otras cosas, que fueron creados para honrar la memoria de la pareja y que ahora pertenecen a la colección privada de Jean Marie Gerville.
En las fotografías se pueden apreciar retratos antiguos de los Saint-Exupéry en diferentes etapas de sus vidas.
En el caso de Consuelo destacan unas fotos de su juventud, en las que aparece con sombreros excéntricos hechos con croché y otro creado con conchas y plumas.

En el caso de Antoine hay fotografías que muestran su etapa de aviador experimentado cuando recorrió varios destinos en el mundo, uno de esos fue Buenos Aires, Argentina, donde fue nombrado director de la Aeropostale de ese país.
Antoine y Consuelo se conocieron en Argentina, según su sobrina nieta (Abigaíl) fue un «flechazo de inmediato».
Señala que «cuando la vio se acercó y, de inmediato, la invitó a dar un paseo en su avión para ver las estrellas; pero ella se negó con la excusa que andaba con más personas. Él insistió y le dijo que fueran todos. Cuando estaban en el aire, él le pidió un beso y ella se negó, para persuadirla le dijo que si no se lo daba se iban a estrellar, al tiempo que precipitó la aeronave y entonces accedió».
En el álbum llama la atención la fotografía de un anillo con el nombre de Consuelo, con el año 1931 grabado en su interior. Su sobrina nieta asegura que es el anillo de boda que utilizaron el 22 de abril de 1931 durante el acto civil y un día después en el evento religioso.
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DOS OBRAS DE CONSUELO SE EXPONEN EN EL CENTRO CULTURAL DE ESPAÑA
A pesar de ser una talentosa pintora, Consuelo Suncín nunca expuso su obra en El Salvador y solo se conoció hasta después de su muerte.
Actualmente, hay dos obras de la artista expuestas en el Centro Cultural de España como parte de la exposición Constelar, en la que se exhiben obras de 28 centroamericanas con diferentes habilidades y técnicas que se desarrollaron en el extranjero en el periodo de 1921 a 2021.
Se trata de un trabajo de la investigadora y curadora Elena Salamanca en el que presenta las coordenadas espaciales y temporales que compartieron las artistas durante ese tiempo y que, de alguna manera, las relacionan en la producción de cultura visual.
Salamanca menciona que «Consuelo Suncín es una salvadoreña que muy joven viajó a México a estudiar a la UNAM», y más allá de la historia que se conoce que fue la esposa del cronista Enrique Gómez Carrillo y luego de Antoine Saint-Exupéry, «ella era escritora muy crítica e interesada por las artes, y los cuadros que tenemos expuestos fueron creados en los años 70».

Técnica: óleo sobre lienzo
Medidas: 38 x 26 cm
Propietaria: Abigaíl Suncín

Técnica: óleo sobre lienzo
Medidas: 64 x 50 cm
Colección privada
Las obras que se exponen fueron creadas con óleo sobre lienzo. Uno se titula «Los Pájaros», que Consuelo pintó en Francia y lo trajo como obsequio a su sobrina nieta Abigaíl. El otro se llama «Oppéde» y fue creado en territorio salvadoreño. Ahora pertenece a una colección privada.
«Por este cuadro luchamos. Cuando supimos que estaba en El Salvador buscamos que nos apoyaran prestándolo. Se llama “Oppéde” y es el mismo nombre de la obra que Consuelo escribió durante la Segunda Guerra Mundial cuando estaba en Vichy y Antoine prestaba servicio en el ejército en Francia, como parte de los aliados. Posteriormente a su desaparición, la editorial más importante de Francia, Gallimard, publicó el libro. Entonces, es muy interesante que ella lo pinta en El Salvador en los años 70, pero está haciendo referencia a una historia que ella escribió más de 30 años antes, por eso era significativo tenerla aquí. Además, en 1998 el escritor Ricardo Lindo tradujo “Oppéde” al español. Entonces, se publicó en El Salvador más de 40 años después que había sido escrito», detalló Salamanca.
Se conoce que en el país solo hay tres pinturas de Consuelo.
«Como familia, nos sentimos sumamente alagados y orgullosos de que se tome en cuenta a Consuelo Suncín porque ella es un orgullo para todos los salvadoreños, porque es una mujer que nos ha representado a nivel mundial y que, ciertamente, nos puso en la palestra mundial. Se atrevió a ir contra el rol establecido para las mujeres por una sociedad machista, al destacarse como escritora, pintora y escultora», mencionó Abigaíl Suncín.







