La seguridad y la estabilidad que el presidente Nayib Bukele ha dado a El Salvador ha sido un tema ampliamente reconocido por la comunidad internacional, además de que es la razón por la que cada día crece su aceptación entre la población.
En su primera gira internacional, Marco Rubio firmó en El Salvador su primer acuerdo internacional como secretario de Estado del Gobierno de Donald Trump: el Memorando de Entendimiento sobre Cooperación Nuclear Civil Estratégica (NCMOU, por sus siglas en ingles). Es más, al momento de estampar su rúbrica, Rubio aseguró que «es un honor hacerlo aquí, junto a un pueblo amigo y hermano de Estados Unidos».
Se trata de la promoción de energía nuclear para uso civil. Con esto, el Gobierno del presidente Bukele vuelve a tomar el liderazgo regional al iniciar el proceso para convertir al país en el primero de Centroamérica con energía atómica. Estados Unidos, por su parte, se compromete a promover la prosperidad económica mutua y los intereses compartidos, incluyendo la seguridad energética.
Los NCMOU son herramientas diplomáticas que surgieron durante el primer mandato de Trump. «Sientan las bases para ampliar los vínculos estratégicos entre Estados Unidos y sus socios, haciendo así a Estados Unidos más seguro, más fuerte y próspero a través de la promoción de la industria y la fuerza laboral estadounidense», consigna el Departamento de Estado.
De este modo, el presidente Bukele ha logrado reafirmar al país en su estatus de socio de Estados Unidos, lo que le confiere una excelente oportunidad para lograr beneficios para los salvadoreños.
Todo esto, sumado a la exitosa política de seguridad del presidente Bukele, ha permitido que las empresas tengan un mejor clima de inversiones, lo cual ha sentado las bases para la construcción de estadios superiores del desarrollo. Ya lo decía el secretario de Estado al destacar la operación de Aeroman en El Salvador, desde donde atiende el 25 % del mantenimiento de aviones del hemisferio occidental, todo un hito en la industria.
El turismo también se ha visto beneficiado con la sensible mejora de la seguridad, pero también es importante destacar la agresiva y propositiva campaña desde el Ministerio de Turismo para posicionar al país como un destino de clase mundial.
El Salvador vive tiempos de cambio. El país se transforma y el pueblo acompaña este proceso apoyando a su presidente.





