El juicio contra el exfiscal general Luis Martínez y dos abogados llegó a la fase final, con la exposición de los alegatos de cierre, el juez del Tribunal Tercero de Sentencia de San Salvador a cargo de la causa, escuchó los argumentos y estrategias de las partes.
Los fiscales pretenden que Martínez junto a Héctor Francisco Grimaldi y Julio Adalberto Arriaza, el exdirector de Intereses de la Sociedad de la Fiscalía General de la República, sean condenados a la pena máxima por los delitos atribuidos y la defensa busca una exoneración argumentando que no hay pruebas que confirmen la consumación de los ilícitos.
Durante un mes, el ministerio público presentó 26 testigos, documentos y pericias para acreditar que Luis Martínez incurrió en omisión en la investigación y revelación de hechos, actuaciones o documentos secretos por empleado oficial, por este último delito hay una solicitud que sea modificado a fraude procesal.
Supuestamente, el exfiscal con el fin de favorecer al empresario Enrique Rais, fabricó pruebas para presentar expedientes judiciales en contra de Claudia María Herrera, esposa de su exabogado Mario Calderón quien durante la vista pública ha estado ejerciendo la querella (acusación particular).
A Julio Arriaza, la Fiscalía lo señala de actos arbitrarios, mientras que Grimaldi es enjuiciado por el delito de fraude procesal.
«Fiscalía ha presentado abundantes pruebas documentales, periciales y testimoniales en el caso», publico el ministerio público respecto al caso que fue iniciado en el Juzgado Séptimo de Paz de San Salvador, el 25 de agosto de 2016, por una supuestamente falsificación de pruebas en cuatro casos.
Cuando el expediente fue presentado, la Fiscalía afirma que hubo un plan con el fin de llevar a prisión con prueba falsa a Claudia María Herrera, y para lograr que los procesos avanzaran hubo colaboración de exjueces de paz y hasta peritos de Medicina Legal.







