El subsecretario para el Control de Armas y la Seguridad Internacional de Estados Unidos, Brent Christensen, aseguró este miércoles que El Salvador y Estados Unidos están construyendo «un futuro más seguro y próspero».
«Al combatir la migración ilegal y el narcotráfico y promover la cooperación en energía nuclear civil, Estados Unidos y El Salvador están construyendo un futuro más seguro y próspero», declaró el funcionario después de sostener una larga conversación con la embajadora salvadoreña en Washington, Milena Mayorga.
Christensen es un hombre que conoce a El Salvador desde hace años. Estuvo destacado en la delegación diplomática estadounidense en el país en la época en la que ARENA y el FMLN habían permitido que las pandillas tomaran control de la sociedad e impusieran el terrorismo en barrios y colonias. Le dijo a la embajadora Mayorga que ahora sabía que el país ha cambiado positivamente bajo el liderazgo del presidente Nayib Bukele y que quiere conocer con sus propios ojos el nuevo ambiente de seguridad en El Salvador.
Estados Unidos es uno de los principales aliados de El Salvador. Y con el embajador William Duncan esa buena relación creció y se profundizó. Vino en un momento difícil en las relaciones bilaterales, pero siempre mantuvo su profesionalismo y compromiso con la amistad entre las dos naciones.
El presidente Bukele condecoró al embajador Duncan con la Gran Orden Francisco Morazán, el máximo honor que otorga el Estado salvadoreño. Y lo hizo porque terminó su gestión como representante de Estados Unidos en el país, pero, además, culmina su carrera diplomática.
«El embajador vino en un momento difícil, en general, pero sobre todo en nuestras relaciones con Estados Unidos. No era el mejor momento. No tenía muchas expectativas. Nos sentimos tristes de que se vaya, pero nos sentimos honrados de haberlo tenido aquí en nuestro país. Lo consideramos nuestro amigo», expresó el presidente Bukele.
El embajador Duncan reconoció que desde la primera conversación con el presidente Bukele hablaron sobre fortalecer las relaciones entre El Salvador y Estados Unidos. «Gracias a su liderazgo, lo hemos logrado», declaró.
El embajador Duncan lideró el apoyo de Estados Unidos para que la Fuerza Armada tenga mejores equipos para interceptar a narcotraficantes en altamar, incluyendo drones acuáticos y aéreos de largo alcance. Y en su gestión también se concretizó el retorno del Cuerpo de Paz, un equipo de voluntarios que se había retirado del país debido a la inseguridad, pero que gracias a los exitosos Plan Control Territorial y régimen de excepción finalmente fue superada.






