El viernes, el Gobierno del presidente Nayib Bukele anunció que había propuesto un aumento de 12 % al salario mínimo para que este llegue a $408.80 en la industria y servicios.
Se trata de la segunda revalorización del salario mínimo durante el Gobierno del presidente Bukele. La primera vez fue de 20 %, de modo que esta nueva actualización es de 12 % sobre el salario ya aumentado. En otras palabras, es un aumento del 34.4 % respecto al salario mínimo vigente en 2019.
Es importante destacar que este paso se ha dado en consenso con los otros dos sectores que, junto con el Gobierno, integran el Consejo Nacional del Salario Mínimo: empresa privada y trabajadores.
Este es un aumento que irá directo a las familias trabajadoras, ya que queda exento del pago del impuesto sobre la renta. Es decir, es un beneficio para los trabajadores, que ahora tendrán más fondos a su disposición.
Con más fondos disponibles, se espera que haya un aumento en el consumo interno, lo que dinamizará la economía nacional, reduciendo la pobreza. Se calcula que los beneficiados directos serán más de 1.5 millones de personas.
Este aumento se suma al clima de completa seguridad y tranquilidad en el que vivimos los salvadoreños, que también significó un beneficio económico para los hogares que dejaron de pagarles las extorsiones a los pandilleros, además de que se acabaron los robos que sufrían continuamente.
El éxito del Plan Control Territorial y del régimen de excepción también eliminó costos en la empresa privada, que también dejaron de pagar las extorsiones y los camiones repartidores pudieron llevar las mercaderías a todo el país, además de que las empresas de comida pudieron hacer sus entregas en lugares que antes las maras los ponían en riesgo.
El aumento propuesto va en el camino de mejorar las condiciones laborales y reducir las desigualdades. Ya en el pasado, el Gobierno del presidente Bukele ha dedicado fondos para mejorar la productividad de las empresas, desde las medianas y microempresas hasta grandes corporaciones.
Las mejoras en las condiciones de seguridad, tanto física como jurídica, están atrayendo más inversiones al país, como sucedió la semana pasada con la llegada de una cadena guatemalteca. También se hizo pública la llegada de capital canadiense en cuatro proyectos diferentes.
El Salvador avanza en la ruta correcta. El presidente Bukele tiene como meta hacer de este quinquenio el del milagro económico.





