De acuerdo con «The Washington Post», uno de los más influyentes y respetados en la Unión Americana, la migración irregular desde El Salvador hacia Estados Unidos ha disminuido significativamente durante la gestión del presidente Nayib Bukele. Considera que se ha logrado gracias a los esfuerzos en seguridad y el proceso de transformación que vive el país.
El medio de comunicación destaca la «férrea campaña contra las pandillas». En la práctica, lo que esto significó para los salvadoreños es que muchos, sobre todo los más jóvenes, descubrieran qué era vivir en paz. Significó el desmontaje del estado de permanente terror que las maras habían impuesto a lo largo y ancho del país.
«El Salvador ha pasado de ser uno de los países más peligrosos de América Latina a uno de los más seguros, y menos salvadoreños se están yendo», señaló el periódico de la capital estadounidense.
De hecho, los datos hablan por sí mismos: de las tres naciones que son conocidas como Triángulo del Norte de Centroamérica, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés), El Salvador es el país que menos flujos migratorios irregulares presenta en los años fiscales de 2021, 2022, 2023 y en lo que va de 2024.
La CBP señala que «los encuentros en la frontera» (como denominan a las detenciones de personas sin documentos migratorios en regla) en 2021, por ejemplo, detectaron a 284,291 guatemaltecos y a 321,149 hondureños, frente a 99,463 salvadoreños.
Mientras que la conquista de la paz y seguridad, a través de la desarticulación de las pandillas, es algo que el Gobierno del presidente Nayib Bukele logró en dos años, el proceso de transformación del país es algo que requerirá más tiempo. De hecho, el gobernante dijo durante el acto de investidura presidencial del segundo mandato que ahora el reto es la parte económica.
Por décadas, los salvadoreños dejaron el país tanto por la inseguridad como por la falta de oportunidades económicas. Sin las pandillas de por medio, los ciudadanos abandonan, poco a poco, la idea de irse de la nación.
Por ello, el trabajo en materia económica es una de las prioridades del presidente Bukele. Ahora mismo vemos que el Gobierno trabaja para proteger la economía familiar, frenando los abusos en la venta de alimentos, garantizando el suministro estable de energía eléctrica a precios accesibles y manteniendo subsidios para el gas propano y el transporte público.





