La diputada de Vamos, Claudia Ortiz, no ha respaldado con su voto decretos aprobados para impulsar la transformación de El Salvador, según se evidencia en el registro de votaciones.
Entre los decretos que la Asamblea Legislativa ha aprobado este año con ese propósito se encuentran los de reformas constitucionales, los relacionados con la creación de nuevas instituciones para modernizar el Estado, la elección de funcionarios de segundo grado y los de aprobación de financiamiento para megaproyectos de infraestructura pública.
En los primeros ocho meses de este año (enero a agosto), el congreso aprobó al menos 21 decretos de esa naturaleza, con el respaldo de los diputados de Nuevas Ideas, PCN y PDC. Sin embargo, en el registro de votaciones de esos decretos se evidencia que el partido Vamos, que tiene un curul en el pleno con la diputada propietaria Claudia Ortiz y la diputada suplente Cesia Rivas, no se sumó al esfuerzo de transformación, dedicándose a cuestionar o criticar las iniciativas o dictámenes llevadas a votación.
Durante esos ocho meses negó su apoyo al 90 % de esos decretos; en 11 ocasiones emitió votos en contra, mientras que para los ocho restantes no votó.
Entre los decretos por los que Vamos votó en contra está la ratificación de la reforma del artículo 248 de la Constitución, el cual permite que las reformas constitucionales puedan ser ratificadas por la misma legislatura.
Lo mismo ocurrió con la aprobación de las reformas constitucionales destinadas a retirar la representación de El Salvador en el Parlamento Centroamericano (Parlacen), y la destinada a reorganizar los procesos electorales, ampliar el período presidencial a seis años, eliminar el balotaje (segunda vuelta en elecciones presidenciales), y abrir las posibilidades a una reelección del presidente.
Un caso diferente ocurrió con la derogatoria del artículo 210 de la Constitución, y la reforma a la Ley de Partidos Políticos, que se aprobó posteriormente. En ambos casos la intención fue eliminar la deuda política (financiamiento que da el Estado a los partidos políticos para sus campañas electorales), pues Vamos se abstuvo de votar.
En declaraciones públicas, Ortiz aseveró que eliminar la deuda política no era considerada por su partido como un «punto de honor», y agregó que Vamos no cobró los fondos que le correspondían por los votos obtenidos. Anteriormente, expresó que se debía eliminar la deuda política.
Los registros muestran que tampoco contribuyó en la elección que hizo la Asamblea Legislativa como parte de su obligación de elegir a funcionarios de segundo grado, entre esos, titulares de la Procuraduría General de la República (PGR), en abril; del presidente del Tribunal del Servicio Civil, en junio; y de dos magistrados suplentes de la Corte Suprema de Justicia, en el mes de julio. Vamos votó en contra en las tres ocasiones.
En su momento, Ortiz expresó que René Gustavo Escobar, electo como titular de la PGR no cumplía con los estándares de independencia y autonomía requeridos para el cargo.
Otros decretos que no contaron con su voto son los relacionados a crear nuevas instituciones que permiten eficientizar la administración pública, entre esos el de la Ley de Creación de la Red Nacional de Hospitales, que propone coordinar mejor los servicios de salud y mejorar la atención de los pacientes con una coordinación articulada entre los hospitales de la red pública. Votó en contra.
Lo mismo ocurrió con la Ley de creación de la Dirección de Mercados Nacionales, la cual crea la autoridad que administrará los mercados públicos para garantizar su correcto funcionamiento, como la limpieza e higiene, normas de convivencia, que establecerá las tarifas y aprobará la adjudicación de los espacios para el comercio.
Vamos también votó en contra de la Ley de Agentes Extranjeros que obliga a las ONG que reciben dinero del exterior para sus actividades a registrarse con el propósito de establecer de dónde provienen los fondos que reciben y su uso.
Otro ejemplo es la Ley Anticorrupción, que fue aprobada el 7 de septiembre, sin el apoyo de Vamos, cuya diputada emitió su voto en contra. Con dicha ley se busca prevenir, detectar y sancionar con rigor los actos de corrupción.
Algunos analistas han reiterado que este tipo de decretos permiten iniciar el proceso de refundación del país, y que contemplan la reestructuración profunda en ámbitos como la seguridad, la inversión, el turismo, la economía, entre otros, volviendo fundamental el papel de la Asamblea Legislativa.
Vamos no trabaja bajo esa línea, y prueba de ello es que en el tipo de decretos que se emitieron para ese fin solo brindó su apoyo a dos: a la Ley de Tecnologías Robóticas y a la autorización de un préstamo para la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales en río Chilama, en La Libertad.







