Carolina Jiménez, presidenta de la organización no gubernamental (ONG) Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), aseguró, con motivo de la reforma constitucional ratificada por la Asamblea Legislativa el jueves pasado referente a la reelección presidencial indefinida, que esta no es compatible con la democracia.
En la red social X, Jiménez indicó que la «opinión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre reelección presidencial indefinida es clara: es incompatible con la democracia. Casos como Venezuela y Nicaragua lo demuestran».
«Presidente Bukele y su gobierno están clavando el último clavo en el ataúd de la democracia», añadió Jiménez.

Sobre el tema, también se pronunció Paolo Lüers, firmante de la tregua con pandillas y columnista de El Diario de Hoy, quien se dirigió a los diputados que promovieron el acuerdo constitucional. «Algún día entrarán con pruebas a un tribunal de justicia. Traidores a la patria», escribió en su cuenta de X.
La ONG Cristosal, que recientemente salió de El Salvador para no cumplir con la Ley de Agentes Extranjeros, señaló desde Guatemala: «Lo dijimos antes y lo reafirmamos hoy: este es el tiro de gracia para la democracia salvadoreña».
Por su parte, el excandidato presidencial por el extinto partido político Nuestro Tiempo, Luis Parada, llamó en X a la insurrección, indicando que «ante este claro e inexcusable rompimiento del orden Constitucional de El Salvador, los Artículos 87 y 88 de la Constitución de El Salvador obliga a los salvadoreños a la insurrección. El único fin es destituir a los funcionarios transgresores y restablecer el orden Constitucional».
Una opinión similar publicó Héctor Silva Ávalos, exfuncionario del FMLN. «El imperio ya ganó. Hoy toca armar la resistencia», escribió.







