Un invento de 1817 ha permitido por más de 200 años el transporte personal de un pueblo a otro, permite también llevar cargas, encargos entre diferentes lugares e incursiona en diferentes deportes como el ciclismo de ruta, montaña, freestyle, entre otras formas que la sociedad ha permitido que evolucionase.
Este invento se le atribuye al Alemán Karl Drais, pero mientras pasa el tiempo este medio de transporte ha tenido etapas de crecimiento de diferentes magnitudes, llegando actualmente a sumar más de 1,000 millones de unidades alrededor del mundo.
Ha tenido tres ciclos importantes de crecimiento. Uno fue en la década de 1890, el otro fue entre 1950 y 1970 y actualmente está pasando por uno de los mayores de su historia, esto debido a varios factores que será importante entender y que nuestro país debe comprender: aumento del precio de los combustibles, el índice de contaminación del aire actual, la mortalidad por enfermedades derivadas del sedentarismo, el excesivo número de vehículos en las ciudades y el estrés por sobrecarga laboral.
Estas causas mencionadas anteriormente nos llevan a considerar esta actividad como una alternativa para movilizarnos, ayudar al medioambiente, evitarnos el tráfico en las ciudades, aumentar las posibilidades de evitar enfermedades que puedan ser perjudiciales y salir a distraernos o quitarnos el estrés que nos agobia cada semana.
Pero en nuestro país también existen muchas limitantes para utilizar este vehículo alternativo, desde calles sin espacio para las mismas, ciudades diseñadas solo para carros, inseguridad vial, irrespeto a quienes lo practican, falta de incentivos, entre otros motivos que aún no permiten que más personas se animen a iniciar el uso de las bicicletas.
Hace un poco más de un año entró en vigor la ley para el uso de las bicicletas, pero en nuestro país es poco el avance que se ha visto referente a las exigencias plasmadas en esta ley para motivar a más personas a utilizar su bici. Por ello, es urgente se retome la exigencia de los derechos y deberes que todo ciclista urbano debe tener en cuenta a la hora de circular por las ciudades, pero al mismo tiempo las empresas e instituciones deben motivar a sus colaboradores para usarlas.
También el deporte ha ido ganando atletas dispuestos a representar al país en sus diferentes modalidades, como el ciclismo de ruta, los cuales podemos ver entrenando en carretera, ya sea en pelotón o de forma individual.
Las competencias de montaña (MTB) también han ido aumentando, llegando a lugares remotos que antes solo caminando o en motocicleta se podía acceder; por otro lado, el BMX sigue cautivando con sus acrobacias y atractivos eventos realizados por profesionales que entrenan en los «skatepark» o en las plazas.
Por lo que en la actualidad podemos decir que vemos un incremento en la producción de estos vehículos alternativos y la oportunidad para que muchos emprendedores puedan fabricar alternativas más ecológicas, accesibles e innovadoras para que esta moda se quede y pueda sustituir a los vehículos contaminantes que circulan aún en nuestras calles.





