Desde hace 10 años, Ana Milagro Hernández, de 80 años, visita cada sábado el comedor Margarita Occhiena en la ciudad de Chinameca, San Miguel Oeste, situado a un costado de la parroquia San Juan Bautista.
Ella junto con otros adultos mayores, además de obtener un plato de comida caliente, encuentran en los jóvenes que integran la Hermandad Salesiana de la Caridad una de las más grandes expresiones de amor al prójimo que se caracteriza por la entrega, la compasión y el sacrificio.
«Desde la primera vez que me avisaron que había un comedor, y ya tengo bastante tiempo de venir, nos tratan bien, en la comida, en todo nos tratan bien, y les agradezco», comentó Ana Milagro, quien desde hace un tiempo vive sola, ya que su hija emigró del país.
Cada sábado, el comedor abre sus puertas para recibir a 50 adultos mayores y cinco niños que llegan a disfrutar de un suculento almuerzo preparado por las manos de los jóvenes que integran la hermandad o por algún otro ministerio y familia que se les une en este Proyecto.

Kevin Alfaro, uno de los miembros del grupo salesiano, aseguró que servir en el comedor ha impactado de forma positiva su vida.
«La idea surge por el ejemplo de la mamá de nuestro patrono san Juan Bosco, que es mamá Margarita. Era una madre abnegada que sentía compasión por las demás personas, cuando ella vivió le daba comida a personas enfermas y desprotegidas, a niños y campesinos que trabajaban cerca», dijo Kevin sobre el porqué del nombre del comedor,
«Se siente bonito que después de darles el plato de comida se acercan, me abrazan y me dicen: “Gracias”. Es bonito el aprecio que ellos nos tienen, significa algo que va a estar siempre presente, algo que voy a hacer hasta que quizás me muera», comentó Alfaro.
El día de la visita al comedor, las mujeres de la Archicofradía de María Auxiliadora se ofrecieron a preparar el almuerzo. Gloria Estela Benítez, miembro de la archicofradía, aseguró que han decidido apoyar a los jóvenes salesianos el último sábado de cada mes, ya que la carga económica de servir más de 50 almuerzos es grande.
«Estas personas que vienen a comer la mayoría está muy necesitada y esperando este día, por eso tratamos de hacerle un platillo que no sea lo mismo que ellos comen todos los días, es especial, algo diferente, y nosotros tratamos de ayudar en lo que podemos», dijo la mujer.
Para garantizar el buen funcionamiento del comedor, la Hermandad Salesiana de la Caridad hace actividades para recaudar fondos, y los interesados en aportar pueden comunicarse con Carlos Araniva al 6059-8443, o con depósitos en la cuenta de ahorro del Banco Agrícola 3116419722 a nombre de Kevin Esaú Alfaro Rodríguez.







