El experto y consultor de seguridad vial Benedicto Perlera resaltó que los nuevos requisitos y las exigencias para las escuelas de manejo que anunció el Gobierno, por medio del Ministerio de Obras Públicas (MOP), representan un progreso para el país en materia de seguridad vial.
Destacó que se está regulando la problemática de corrupción que durante años no fue controlada por los gobiernos anteriores.
Algunas de las nuevas medidas implican la instalación de cámaras y equipos para supervisar el desarrollo de las pruebas, adaptación de la infraestructura para las clases y contar con áreas delimitadas para cada proceso. De acuerdo con Perlera, estas medidas favorecen el adecuado aprendizaje para los futuros conductores.
«Muchas personas que han sido suspendidas por violar la ley no tenían ni licencia. Este es un problema para el cual el Gobierno ha tomado medidas. A veces me llaman [a la escuela de manejo] y me dicen que quieren obtener la licencia sin hacer nada, solo pagando. Incluso nos llaman salvadoreños que viven en otros países, como Estados Unidos e Italia. Por eso apoyo estas medidas de supervisión del Gobierno, ya que somos un brazo aliado y estratégico de las autoridades del país», resaltó Perlera.
De igual forma, avaló las reformas que desarrolló el ejecutivo en la Ley de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, en las cuales se aplican las cero tolerancias al alcohol y se incrementan los costos de las multas.

«Antes teníamos una multa de $11.43, pero muchas personas han dicho que el presidente no tiene consideración porque esa cantidad se incrementó, y yo veo esa opinión totalmente fuera de contexto, porque si la persona sabe y entiende la ley, además respeta el reglamento, no le van a aplicar la ley de tránsito ni el código penal o la ley civil; es decir, no se le aplicará ninguna sanción, por lo que no hay de qué preocuparse», informó el experto.
De igual forma, hizo un llamado a los motoristas para que respeten la normativa vial y eviten prácticas riesgosas, ya que, aunque las medidas se hayan endurecido, la población debe tomar conciencia de su responsabilidad en las calles.
«Todos se han enfocado en las multas o en los conductores ebrios, pero se debe enfatizar en que el alcohol no respeta profesión, sexo, religión. Es una droga, y en la ley dice que no puede consumir esto si va a manejar», reiteró.
En ese sentido, Perlera desarrolla una estrategia nacional de seguridad vial enfocada en capacitar a los conductores de zonas rurales que no tienen licencia. Con esto busca impactar en esta población que presenta más dificultades para acceder a la educación vial.
Desde Edem, su escuela de manejo, implementa los sábados diplomados de 40 horas de formación. Esta estrategia se desarrolla desde hace siete años, aproximadamente; y ha impactado a miles de usuarios en los distritos de Morazán, Ahuachapán, La Libertad, Chalatenango, Usulután, entre otros.
«Más del 85 % de la gente en zonas rurales conduce por trabajo o para trasladarse y no tiene licencia. Con las reformas de tránsito ha incrementado la cantidad de personas que solicitan los servicios para adquirir la licencia de conducir», indicó el abogado.







