La ciudad de Liyang, en la provincia de Jiangsu, China, está demostrando que se puede lograr el desarrollo de forma sostenible. Su fórmula se basa en combinar la producción industrial con la creación de productos artesanales y el compromiso con la protección del medioambiente.
Esos tres aspectos se abordan con la misma importancia, como observó un grupo de periodistas de Latinoamérica en un recorrido por empresas y talleres artesanales de Liyang.
ZhengChang Group es una de estas empresas, y se dedica a la creación de maquinaria para producir y almacenar concentrado para animales. Es la fuente de ingresos para las familias de 1,500 trabajadores y cuenta con 20 empresas subsidiarias y 30 instituciones de servicio.

Sus productos se exportan a más de 80 países, incluidos Honduras y Argentina. La tecnología que emplea le ha valido para obtener el Premio Nacional de Progreso Científico y Tecnológico de Primera Clase.
Esta compañía desarrolló una investigación sobre la evolución de la maquinaria para piensos (concentrado para animales), y mantiene un equilibrio entre la tecnología, la vanguardia y sus costumbres que es posible observar en su desarrollo económico, el cual incluye la producción de cerámica elaborada con arcilla púrpura.
Como parte del programa Encanto Acuático de Jiangsu, «Diario El Salvador» participó en una visita a la calle Gu Nan, en la ciudad de Yixing, en Wuxi, área que preserva su encanto arquitectónico antiguo como resultado de constantes proyectos de restauración.

Ahí viven los maestros de la cerámica púrpura que mantienen viva la historia y las tradiciones chinas de hace miles de años. En talleres adecuados en sus hogares transmiten su conocimiento a sus descendientes y comercian desde teteras y vasos para beber té hasta figuras de la cultura china, como dragones y utensilios del hogar.
La cerámica de arcilla púrpura es solo una de muchas clases en China. Para conocer más sobre esta riqueza oriental hay que visitar el Museo de Cerámica de Yixing, construido en un área de 50,000 metros cuadrados, con diseño inspirado en la montaña de Shushan y en el horno dragón que tradicionalmente utilizan. La particular edificación está revestida con una gruesa capa de cerámica que los habitantes colocaron.

En ese lugar es posible apreciar colecciones de cerámica arenosa usada durante el período Neolítico, y otras que representan la historia de diversas dinastías chinas. Algunos ejemplares provienen de la dinastía Han, la más representativa de toda China, con piezas de cerámica esmaltada; asimismo, hay piezas de cerámica celeste que utilizaron las dos dinastías Jin; la cerámica jun, de las dinastías Song y Yuan; y la de arcilla púrpura, que es la más popular en la zona, que también utilizaron las dinastías Ming y Qing.
La producción artesanal e industrial de Jiangsu no deja a un lado la relevancia de proteger el medioambiente, y uno de sus grandes objetivos es lograr cero emisiones de carbono. Para esto, cuenta con el Centro de Innovación de Escenarios de Cero Carbono. Este es un laboratorio que se mantiene en constante investigación para la creación de soluciones sostenibles para el desarrollo de las empresas y ciudades. Tiene un amplio corredor de generación de energía fotovoltaica con paneles solares en el techo que brindan energía a gran parte del complejo, además de dejar claro el objetivo de integrar con armonía las zonas industriales con los escenarios urbanos.
Este centro desarrolla una microrred de electricidad que incluye la generación de energía fotovoltaica, los sistemas de almacenamiento de energía y la transferencia de esta a vehículos eléctricos.








