El secretario interino del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, siglas en inglés), David Pekoske, detalló en un memorando que el gobierno de Joe Biden suspenderá las deportaciones de inmigrantes por 100 días, a partir de hoy, para permitir a la agencia un «respiro» que ayudará a reestructurar los recursos internos y reordenar el sistema de asilo.
«Durante 100 días, a partir del 22 de enero de 2021, el DHS suspenderá las deportaciones de ciertos no ciudadanos cuya deportación haya sido ordenada», detalló Pekoske.
El freno a la remoción de inmigrantes se debe a la «aplicación de la ley de inmigración justa y eficaz para proteger la seguridad nacional, la seguridad fronteriza y la seguridad pública».
Agregó que el paro permitirá al DHS dirigir recursos donde más se necesitan, ya que «Estados Unidos enfrenta obstáculos en la frontera sur, mientras se enfrenta a la crisis sanitaria global más grave en un siglo».
El DHS detalló en el documento que, de esta forma, se reformularán «procesos seguros, legales y ordenados, así como el respeto de los derechos humanos y el trámite debido para los solicitantes de asilo».
La agencia estaría buscando una nueva dirección respecto a las políticas migratorias, al término del gobierno del expresidente Donald Trump.
La decisión fue elogiada por la directora ejecutiva del centro Romero en Chicago, Daysi Funes, una institución sin fines de lucro que protege los derechos de los inmigrantes centroamericanos por medio de orientación en educación, salud, liderazgo comunitario y desarrollo familiar.
«Esta nueva administración es más benévola, eso quiere decir que para los salvadoreños y centroamericanos hay mejores oportunidades. Las personas que han tenido algún contacto con la policía no van a ser deportadas si van manejando hacia su trabajo o han tenido multas, eso no les va afectar», detalló Funes.

Agregó que aunque ya se encuentren en la lista del proceso de deportación pueden aspirar a nuevas alternativas.
Precisamente, la instrucción del gobierno incluye a los inmigrantes indocumentados que tengan una orden final de deportación; pero excluye a las personas sospechosas de terrorismo, espionaje o que representen un peligro para la seguridad nacional.
Además, no aplican quienes no hayan estado presentes físicamente en Estados Unidos antes del 1.º de noviembre de 2020. Quienes hayan aceptado la deportación voluntaria tampoco podrán aplicar. De igual forma, ICE podría decidir que una persona en específico debe ser deportada por ley.
El director interino de ICE, Tae Johnson, tendrá que informar sobre las nuevas instrucciones a más tardar el 1.º de febrero, dando así otras soluciones a la deportación o reabriendo algunos casos.
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La medida da un revés al gobierno saliente de Donald Trump que luchó por las deportaciones exprés, incluso en las «ciudades santuario», aquellas que son un refugio para los inmigrantes indocumentados.
El Instituto de Política Migratoria, en su informe de diciembre de 2020 sobre migración, reconoció que la administración de Trump se centró en reforzar los controles fronterizos y limitar el acceso al asilo en la frontera como medidas para frenar la migración; sin embargo, las estrategias no eran sostenibles a largo plazo.
Razones de deportación año fiscal 2020
- La mayoría de los deportados ingresó ilegalmente.
- Reingresar de forma ilegal a EE. UU.
- Personas detenidas por manejar intoxicadas.
- Deportaciones por las multas de tránsito.







