Las autoridades de salud de Costa Rica y Nicaragua atienden un fuerte brote de malaria en una comunidad fronteriza que hasta el momento abarca a 15 pacientes, según la información oficial. Por el momento, son ocho pacientes costarricenses y siete nicaragüenses los que están siendo atendidos.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) informó en abril que autoridades de Nicaragua y Costa Rica firmaron un convenio binacional para la eliminación de la malaria. La OPS indicó entonces en un comunicado que «ambos países se han comprometido a trabajar de manera conjunta e integral por la salud de la población fronteriza de ambas naciones».
La frontera entre ambas naciones es un punto clave para los nicaragüenses que buscan una vida mejor fuera de su país.
Consultado sobre el tema, el epidemiólogo Álvaro Ramírez explicó a la Voz de América que tanto la malaria como el dengue son enfermedades endémicas en Nicaragua que se propagan con rapidez en esta época del año.
Explicó además que el país corre el riesgo de una sindemia, lo que significa que varios procesos epidemiológicos confluyan impactando negativamente a la pobablación.
«La malaria está disparada sin control en Nicaragua desde el año 2013, e incluso ha habido reportes de malaria falciparum en la Costa del Pacífico de Nicaragua», dijo.
Ramírez señaló que «la malaria y el dengue antes de la aparición del COVID-19 en Nicaragua estaban en los más altos niveles epidemiológicos. En este momento, después de la época lluviosa, la situación de malaria en Nicaragua se va a seguir complicando, la complicación con la situación del COVID es el riesgo de una sindemia».
Nicaragua pretendía erradicar la malaria en 2020, pero es una meta que no pudo concretar. Un informe del Ministerio de Salud difundido por los medios oficiales el año pasado dijo que se detectaron más de 31,000 casos de malaria, principalmente en la Costa Caribe.
El Ministerio de Salud dejó de emitir los boletines epidemiológicos sobre el avance de estas enfermedades y según datos revelados únicamente a través de los medios oficiales, en los últimos 10 años más de 80,000 nicaragüenses contrajeron malaria.
Cabe mencionar que El Salvador se ha convertido en el primer país centroamericano en erradicar la malaria, una enfermedad transmitida por el mosquito, la cual ha afectado al mundo durante décadas, y un hecho que la Organización Mundial de la Salud (OMS) destacó el pasado 24 de mayo del presente año.
«En Malaria, aunque el mundo la disminución de las infecciones y las muertes se han estancado, todavía hay motivos de celebración. En febrero, El Salvador se convirtió en el primer país de Centroamérica y en el 39 país / territorio del mundo, para ser certificado como libre de malaria», destacó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, durante la 74 Asamblea Mundial de la Salud.







