El reto se llama creación de pleno empleo formal. Si ya tengo seguridad, ahora quiero ingresos con prestaciones. La carga de sobrevivir ya no la tengo, ahora quiero vivir con mis plenos derechos como un ser humano integral.
En los próximos años, en El Salvador se definirá el futuro para las nuevas generaciones. La economía tiene más factores externos que no podemos controlar. El plan de seguridad con todos sus componentes lo hicimos de forma autónoma, sin mayor apoyo del exterior; lo compacto que trabajó el Gabinete de Seguridad no tiene precedentes, más toda la parte estratégica, el Plan Cero Ocio, el PCT, el régimen de excepción, el Cecot y la modificación de la legislación referente a asociaciones ilícitas, fue un desarrollo magistral, rápido y eficiente.
La economía es más caprichosa e impredecible, ya que convergen factores externos, internos, estructurales y subjetivos, como la percepción. El reto es más difícil; en el caso de la seguridad, al ganar la batalla espiritual fue más fácil lograr un triunfo en la parte material, dependió 100 % de los salvadoreños. Fue difícil y requirió un gran esfuerzo de miles de compatriotas, pero se logró un indiscutible triunfo.
Con la economía hay que prestar atención a muchas variables: financieras, económicas, sociales, de estructura, históricas, culturales y un sinfín de factores. Tenemos que comenzar a desenmarañar los detonantes; hay uno que hay que estudiar profundamente, consultar con expertos y tomar medidas difíciles si queremos ir a la raíz para dinamizar la economía de una vez por todas y romper con el estancamiento de las últimas dos décadas. Se llama política monetaria.
Tenemos un carro que avanza lento y forzado, y necesita un ajuste; aunque tengamos todas las otras piezas en armonía, no alcanzamos más velocidad. El ajuste que necesita el carro de la economía son todas las medidas de orden monetario, no se puede posponer esa acción prioritaria, de lo contrario seguiremos avanzando de forma forzada. Al controlar las tasas de interés, el dinero en circulación y el crédito podemos acelerar y lograr los objetivos.
Los detractores comenzarán diciendo que esto crea inflación, la respuesta es: si no se maneja con responsabilidad, sí. Pero confiamos en el presidente Bukele y en su capacidad para manejar esta poderosísima herramienta que se necesita para obtener autonomía, pues ahora dependemos de la Reserva Federal y sus desacertadas actuaciones.
¿Cuáles son los beneficios de tener un sistema trimonetario? El dólar, el bitcóin y nuestra moneda, con las dos primeras la economía privada se beneficia, con nuestra moneda propia es el Estado el que se vuelve autónomo al tener más poder de decisión. ¿Cómo hacemos que funcione?, dándole verdadera libertad al salvadoreño para que escoja con total autonomía qué moneda usará, sin restringir el uso de ninguna de las tres. Esto permitirá, junto con diversas acciones económicas, el crecimiento de la producción, y es ahí donde se ataja el incremento de precios. Con el dólar y el bitcóin se benefician los importadores, ya que no hay riesgo cambiario; con nuestra moneda se benefician los exportadores.
Si yo vendo en dólares mi producto y pago la producción acá en moneda nacional, obtengo más beneficios. Entonces viene la gran pregunta, ¿cómo determino la tasa de cambio? Esta se determina por la oferta y la demanda de la moneda de un país, la tasa de interés, la inflación, la balanza de comercio internacional y las expectativas. Se determina al principio promediando el valor de las divisas de los países vecinos y el incremento de la inflación desde 2001 en El Salvador.
¿Un poco complejo verdad?, pero es un paso vital que debemos dar.





