En un proceso de crecimiento permanente tiene que participar el 100 % de la población a través de actividades económicas, sociales y políticas; de lo contrario, el peso muerto no permite el despegue.
Entre menor marginación en todas las actividades productivas el impulso es mayor, es como el combustible que hace posible el despegue del vehículo del desarrollo, solo con medidas integrales y coordinadas podemos tener las condiciones para tal fin. Necesitamos iguales condiciones y oportunidades para todos.
La estabilidad y participación política del total de la población hace posible la toma de decisiones que beneficien a todos, las libertades y los derechos de todos es la garantía de dicha estabilidad. La protección de los sectores más débiles es una condición prioritaria, los adultos mayores, la primera infancia, la población con capacidades especiales y los marginados deben tener atención del Estado para solventar sus necesidades básicas.
Si no le ponemos paro a la creciente brecha, desigualdad y marginación, no podemos pensar en crecer, ni mucho menos desarrollarnos. Hagamos el mejor de los intentos por nuestro futuro, por nuestros hijos y por nuestros hermanos salvadoreños.
Hay otras áreas que tenemos que seguir mejorando: el caos vehicular incrementa el costo de operación de la economía, la cultura cívica hay que elevarla, los buenos modales y la convivencia social en armonía la tenemos que hacer más amplia, comenzando con no botar basura en la calle. Continuar con el ordenamiento territorial y la planificación urbana, desarrollar en su totalidad el nuevo sistema de transporte, donde la población en su mayoría esté convencida de usar los nuevos medios públicos para bajar la carga vehicular.
Estamos en el momento idóneo para escalar hacia una mejor posición, primera vez en la historia que tenemos todos los poderes del Estado trabajando en pro de la mayoría trabajadora y honrada. Los astros se han alineado, no desaprovechemos esta oportunidad, existe la voluntad para tomar las medidas para que la mayoría de los salvadoreños tengan una vida plena.
El carecer de recursos naturales, petróleo, gas, oro u otros minerales no es impedimento para escalar en el ranking de crecimiento y desarrollo, tener un territorio pequeño tampoco, esto se tiene que compensar con actitud y acciones positivas, con esfuerzo y voluntad para hacer que la mayoría crezca material y espiritualmente. Hasta que todos estemos bien en todos los ámbitos podremos decir que alcanzamos el desarrollo, porque este es el bienestar de todos sus habitantes: cuando todos podamos tener una vida plena material y espiritualmente, cuando se satisfacen las necesidades básicas, cuando nuestros derechos son cubiertos en su totalidad, cuando el futuro esté garantizado.
Cuando el crecimiento personal sea integral y trascendental podremos decir ¡¡¡misión cumplida!!!





