El candidato presidencial de Argentina, Santiago Cúeno, dijo en una reciente entrevista televisiva que el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, es un ejemplo para toda América, porque ha podido combatir a las pandillas, fenómeno social que en los 30 años de gobiernos de ARENA y FMLN causó -entre otros hechos delictivos- masacres, privaciones de libertad, desapariciones forzadas, extorsiones y amenazas.
Las pandillas han sido combatidas por el Ejecutivo desde dos flancos: el primero -desde junio de 2019- con el Plan Control Territorial (PCT), que también incorpora elementos de prevención de delito; y el segundo, con el régimen de excepción, que está vigente desde el 27 de marzo de 2022 y que ha sido prorrogado por 13 ocasiones.
«El salvador de El Salvador es [Nayib] Bukele. Para nosotros el ejemplo del salvador y de El Salvador es seguir los pasos de Bukele en Argentina», declaró el candidato presidencial, señalando que El Salvador fue reconocido en el pasado como un país de alta incidencia delincuencial por el accionar de las pandillas.
Al igual que otros líderes políticos de la región, Cúeno está interesado en replicar en su país las acciones de seguridad que Nayib Bukele impulsa en El Salvador, quien en el 2019 llegó al poder luego de haber derrotado al bipartidismo de ARENA y FMLN.
«Existe hoy un ejemplo, una referencia de éxito, de un país muchísimo más complejo que el nuestro en materia de inseguridad y de delito complejo que ha resuelto su conflicto con una persona que simplemente, desde lo más básico, llegó al poder a El Salvador para hacer lo que dijo que iba a hacer, lo hizo con éxito y hoy es ejemplo para toda América», expresó el candidato presidencial.
El liderazgo del presidente Nayib Bukele en el tema de seguridad pública fue destacado ayer por el vicepresidente de la república, Félix Ulloa, ante la representante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Maribel Gutiérrez, en la visita que realizaron al Centro Urbano de Bienestar y Oportunidades (CUBO) de la colonia Valle Verde, de Apopa, San Salvador.
Ese CUBO -que es parte de la fase II del PCT- puso fin a los límites territoriales que en el pasado las pandillas impusieron a los habitantes de Valle Verde y Popotlán. «Aquí era el límite entre estas dos colonias. Ahora estamos enviando un mensaje claro: no vamos a volver a la violencia. Es bueno ver que los niños y jóvenes de ambas colonias pueden venir y reunirse, sin temor a sufrir ataques», expresó el vicemandatario.
Además, en esa actividad – en la cual también participó el director de Reconstrucción del Tejido Social, Carlos Marroquín- Ulloa dijo que la implementación del PCT y del régimen de excepción permitirán la erradicación de las pandillas de El Salvador. Ambas acciones de seguridad han provocado una histórica reducción de los homicidios a escala nacional, según las cifras de la Policía.







