Este domingo 27 de abril, miles de personas visitaron la tumba del papa Francisco, en la Basílica de Santa María la Mayor de Roma, entre ellos se encontraba el cardenal Gregorio Rosa Chávez, quien en nombre de toda la feligresía católica de El Salvador ha rezado ante la tumba del sumo pontífice de la Misericordia, la Paz y la Esperanza, según informó el padre Edwin Henríquez, director de TVca 39, canal de televisión católico de la Arquidiócesis de San Salvador.
Más de 25,000 personas se recogieron hasta ahora ante la tumba de Francisco en la basílica Santa María la Mayor de Roma, indicaron en la tarde fuentes policiales.
Unas 400,000 personas participaron el sábado en su último recorrido por las calles de Roma y en la misa funeral en el Vaticano, en presencia de decenas de mandatarios mundiales como Donald Trump, Javier Milei y el rey Felipe VI de España.
La sepultura del 266º sumo pontífice es un reflejo de la imagen de sencillez que quiso dar en vida. Está situada en un lateral del templo del siglo V, en un antiguo armario para candelabros, entre dos confesionarios.
«Franciscus», su nombre de papa en latín, es la única inscripción en la lápida de mármol, procedente de la región italiana de sus abuelos. Una copia de la cruz del «buen pastor», que siempre lucía en el pecho, corona el conjunto.
Y una rosa blanca puesta sobre su tumba recuerda su devoción por santa Teresita del niño Jesús.
Francisco escogió este lugar por su cercanía a la imagen de la virgen ‘Salus Populi Romani’, a la que rezaba antes y después de cada viaje. Fue el primer papa en ser inhumado fuera del Vaticano desde León XIII en 1903.







