Cuando el activismo y la ceguera ideológica se apoderan de la agenda de un medio de comunicación vemos actitudes que van en contra del respeto de las audiencias.
Cada medio de comunicación, evidentemente, tiene una línea editorial particular. Eso es algo que sucede aquí y en todo el mundo. El ideal es que sea el lector quien forme su punto de vista a partir de la información que brinda el medio de comunicación.
Cuando se impone una censura desde el interior de un medio de comunicación porque la información no va de acuerdo con los intereses del dueño o de terceros es cuando se pone de manifiesto la verdadera naturaleza de esa publicación o informativo.
Hace unos días, por ejemplo, nos enteramos de que la entrevista de un prestigioso artista fue cercenada en «La Prensa Gráfica» precisamente porque la respuesta que había dado el entrevistado no estaba de acuerdo con la orientación ideológica del medio de comunicación.
Gerardo Celasco, actor y productor de orígenes salvadoreños y con una exitosa carrera en Estados Unidos, escribió un hilo en X para denunciar la manipulación y censura de la entrevista que brindó a dicho periódico.
Después de ello informó, a través de su cuenta en la red social X, que las palabras que se omitieron fueron incluidas en la versión digital de la entrevista.
«Me queda claro que lo que pasó no fue descuido, fue una decisión editorial», expresó.
Y se refiere a que en la entrevista él habló bien del presidente Nayib Bukele.
«Significa muchísimo. Hasta nuestro presidente ha visto mis triunfos y ha posteado en sus redes. El alcance de él es grandísimo y le agradezco mucho por el apoyo. Espero algún día poder conocerlo porque ha sido un gran ejemplo para el país y el mundo», había respondido Celasco a la pregunta «¿Qué significa para ti ser salvadoreño y recibir tanto apoyo de tus compatriotas?»
Ese fue el contenido que motivó a la censura, lo cual ha sido una constante en ese y otros medios de comunicación, que prefieren ignorar los logros obtenidos por el Gobierno y el apoyo que tiene el presidente Bukele por hacer un buen trabajo.
Lo mismo sucedió con un medio público de Europa, que retomó un tuit del presidente Bukele, pero distorsionando el mensaje, diciendo que él había «amenazado» con llevar a pandilleros del Cecot a las pasarelas parisinas, cuando en realidad el mandatario solo había expresado con sarcasmo una opinión sobre un desfile de moda que mostraba a modelos con la ropa blanca que llevan los reos en las cárceles salvadoreñas.
Eso es lo que sucede cuando los periodistas se vuelven activistas: tratan de manipular a sus audiencias.






