Vivimos en un mundo complicado que nos sugestiona totalmente mediante los medios electrónicos. Muchas veces nos hacen pensar o creer que no somos lo suficientemente buenos como otros personajes que incursionan en las redes sociales por la sugestión que estos generan a través de sus redes sociales y los medios, que destacan sus incursiones sin importar el tipo de contenido que comparten.
Pero la pregunta que debemos hacernos es ¿esta es la figura o personaje que yo quiero seguir? o mejor aún, ¿acaso en la historia se ha visto que estos personajes hayan hecho historia o aportado algo importante a la sociedad más que entretenimiento?
Si respondiste ya en tu mente, sabrás que los que han marcado historia son aquellos que se dedicaron a emprender, desarrollar y aportar ideas para la sociedad y son los que actualmente sostienen la economía mundial, sin tomar en cuenta que tenían la desventaja de las actuales herramientas tecnológicas que se nos presentan actualmente.
Ahora, si tú crees que no tienes potencial o si lo tienes, ¿cómo puedes despertarlo? Es sencillo, utiliza la tecnología y las redes sociales a tu favor, no para entretener, más bien para emprender, ocuparte, mostrar tus productos y servicios.
Personas que nos entretengan mediante sus redes siempre habrá y sobrarán, pero tú quieres marcar historia y hacer la diferencia, pues necesitas también crecer y desarrollarte como profesional, pero también aportar a la sociedad.
Un claro ejemplo de esto es Mark Zuckerberg, creador de la famosa red social Facebook y dueño de muchas aplicaciones para entretenimiento como Instagram, WhatsApp, Snapchat, etcétera. Él no utilizó la tecnología para darse a conocer como un chico popular, más bien la utilizó para ver la popularidad de otros, y esto al mismo tiempo le dio la idea de cómo utilizar esa emoción de popularidad y conexión entre personas para lograr su objetivo de dar a notar su gran creación, la red social.
Él tenía un propósito y ese propósito lo llevó hasta la fecha a ser el millonario más joven de la historia.
Es importante que para sacar o despertar nuestro potencial tengamos un propósito, y ese propósito o meta nos ayude a ver qué aplicaciones pueden trabajar mejor para mi emprendimiento o negocio. La tecnología nos ha ayudado a llegar mucho más rápido a las personas, por eso debemos utilizarla sabiamente como emprendedores y empresarios.
Evitemos que las emociones se apoderen de nuestro emprendimiento confundiendo las redes como ventanas para mostrar nuestras debilidades o pensamientos más profundos. Eso dejémoslo en privado, pues no les competen a todos, pero nuestro negocio sí les compete a todos, pues cada persona en la red es un cliente satisfecho.
¿Cómo detectas si tu potencial está dormido?
Solo fíjate qué publicas o interactúas más personalmente en las redes que profesionalmente; si tienes un negocio compara cuántas publicaciones compartes en él y en tu red personal. Nota a cuál le dedicas más tiempo, también analiza si tus conversaciones o chats son más casuales en tus aplicaciones que las de tu emprendimiento.
Al tener esa balanza te darás cuenta si tienes tu potencial dormido o despierto; ahora, si tu negocio se ha estancado deber buscar estrategias y herramientas que potencien mejor tu negocio y buscar a profesionales idóneos que te asesoren.
Despierta tu potencial y evita ser del mayor porcentaje que siguen dormidos en el mar de las redes sociales y la tecnología.





