Ana Paulina Luna, congresista de Estados Unidos (EE. UU.), calificó ayer de «mentiras» las acusaciones que un grupo de congresistas demócratas ha hecho en contra del presidente Nayib Bukele, en el marco de una audiencia que dicho grupo impulsó para abordar el tema de la supuesta violación de derechos humanos en territorio salvadoreño.
Luna expuso a través de su cuenta en X la planificación de las acusaciones contra Bukele y las contrastó con las transformaciones de El Salvador bajo la dirección del mandatario, de las cuales, afirmó, ha sido testigo.
«Hoy [ayer], los demócratas están celebrando una audiencia para acusar al presidente Bukele de abusos a los derechos humanos, lo cual son todas mentiras. Fui a El Salvador [con demócratas] y fuimos testigos de la verdad de primera mano. Gracias, Nayib Bukele por liberar al pueblo de El Salvador y a tu increíble país», escribió la republicana, quien representa a Florida.
También el caucus Estados Unidos-El Salvador se pronunció al respecto, destacando el liderazgo del presidente salvadoreño y los logros en materia de seguridad pública del país que lo posicionan como el más seguro del hemisferio occidental.
«El presidente Nayib Bukele ha liberado a El Salvador para el pueblo salvadoreño. ¿Dónde estaban los demócratas cuando más de 20,000 personas estaban siendo asesinadas en el punto álgido de la violencia de las pandillas en El Salvador? La respuesta: ¡En ninguna parte que se pudiera encontrar! Gracias, presidente Bukele, por su liderazgo», posteó el grupo bipartidista del Congreso de Estados Unidos.
Uno de los invitados a la sesión realizada ayer fue Sergio Arauz, periodista del medio digital «El Faro», quien se presentó junto con miembros de organizaciones no gubernamentales, quienes, al ser cuestionados sobre si la MS-13 debe ser catalogada como organización terrorista, prefirieron no responder, y reiteraron que los derechos humanos de los capturados bajo el régimen de excepción prevalecen sobre cualquier política de seguridad.
El congresista republicano Chris Smith, representante de Nueva Jersey, expuso durante la audiencia que cualquier discusión sobre la realidad de El Salvador debía iniciar con un hecho básico: resaltar su transformación. «La tasa de homicidios ha caído en picada, la extorsión ha disminuido, y los salvadoreños comunes pueden vivir su día a día con un nivel de seguridad que antes era inimaginable», afirmó.







