La Corte Suprema de Honduras declaró «inconstitucionales» las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE), conocidas como «ciudades modelo» o chárter, aprobadas en 2013 y señaladas de ser un «Estado dentro del Estado».
Su creación la impulsaron para fomentar la creación de empleos el entonces presidente derechista Porfirio Lobo (2010-2014) y el líder del Congreso Juan Orlando Hernández, quien lo sucedió en la presidencia y gobernó hasta 2022.
«El pleno de magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) por mayoría de votos ha declarado la inconstitucionalidad de una reforma en la Carta Magna que permitió crear las ZEDE y de una ley orgánica de ellas», dijo Melvin Duarte, portavoz del Poder Judicial en rueda de prensa.
Los 15 magistrados del máximo tribunal tomaron la decisión al fallar sobre un recurso que interpuso la Universidad Nacional Autónoma en contra de dichas ciudades de régimen especial, al estilo de Hong Kong.
Las ZEDE son inconstitucionales «porque vulneran artículos pétreos de la Constitución que no pueden reformarse», añadió el portavoz.
«Celebramos y reconocemos la patriótica, histórica y justa decisión de la CSJ», escribió la presidenta Xiomara Castro en la red social X.
«La justicia para el pueblo hondureño es no vender nuestro territorio en partes ni privatizar nuestra soberanía», añadió la mandataria izquierdista.
Las reformas constitucionales y la ley de las ZEDE las aprobó el Congreso en 2013 en medio de protestas de sectores sociales que afirmaban que estas servirían para crear Estados dentro del Estado, pues tendrían autonomía hasta para crear su propio sistema de Gobierno, su legislación interna y sus cuerpos policiales.
Tres ZEDE se han creado desde entonces, una de ellas en la turística isla caribeña de Roatán que amenazó con demandar al Estado por cerca de $11,000 millones si se derogaba su estatuto.
Según el Gobierno, las ZEDE son un atentado contra el equilibrio entre inversión y bienestar del pueblo hondureño, así como contra la soberanía del país.







