Uno de los mejores parámetros de la actividad económica es la cantidad de ingresos que reporta el Estado derivados de la recaudación de impuestos. En este sentido, El Salvador comenzó 2026 con un aumento de la recaudación fiscal.
Durante el primer mes del año, el Ministerio de Hacienda reportó que los ingresos corrientes y las contribuciones especiales alcanzaron los $767.5 millones, que representan un aumento del 3.5 % respecto al mismo período de 2025.
Estos ingresos tributarios y contribuciones incluyen el impuesto al valor agregado (IVA) y el impuesto sobre la renta (ISR), los cuales sumaron $741.9 millones y equivalen a un incremento del 4.5 % interanual.
En términos concretos, significa que en El Salvador hubo más comercio y los empleos crecieron. Esto se deduce a partir del comportamiento del IVA, que es un impuesto que se aplica a la venta de bienes y servicios; mientras que la renta es un impuesto que se les cobra a los asalariados, de modo que si hay más recaudación es porque hubo más personas que recibieron salario, lo que significa que más salvadoreños encontraron empleo y las empresas contrataron a más personas.
Todo esto ha sido posible gracias a la exitosa política de seguridad pública implementada por el Gobierno del presidente Nayib Bukele. Antes de que asumiera como mandatario, en El Salvador la actividad económica estaba contraída y deprimida debido al accionar de las pandillas.
Los mareros impusieron un reinado de terror que impedía a las personas tener sus emprendimientos debido a que cualquier negocio, sin importar que fuera un canasto en la calle o una empresa distribuidora parte de una corporación internacional, pagaba la extorsión a los criminales. Los que se negaron no pudieron contarlo.
Muchas empresas redujeron al mínimo sus operaciones y otras no tuvieron más remedio que cerrar operaciones debido a la inseguridad.
Ahora, en cambio, El Salvador se ha transformado. Todavía hay muchos retos, lo cual es entendible, ya que, aunque se ha impulsado un enorme dinamismo económico, la situación precedente era tal que hará falta más tiempo para que el desarrollo llegue a todos.
Ahora bien, con más ingresos en el Estado, el Gobierno del presidente Bukele podrá dedicar más fondos a obras de beneficio para todos y generará condiciones para que más empresas operen aquí y los negocios actuales despeguen y se amplíen.







