Expertos consultados por la Voz de América coinciden con encuestas que indican que millones de venezolanos saldrán de su país tras conocerse el resultado electoral en Venezuela que, según el Centro Nacional Electoral, dio por vencedor al presidente Nicolás Maduro con 5,150,092 votos (51.20 %) sobre el líder de la oposición, Edmundo González Urrutia, con 4,445,978 votos (44.02 %).
«Ahora que parece que Maduro va a optar por buscar mantenerse en el poder por una vía autoritaria es muy probable que veamos los próximos meses un nuevo pico de migración desde Venezuela hacia Estados Unidos, muy probablemente con impactos muy importantes para países de tránsito, como Colombia, Panamá y otras partes de Centroamérica», explicó Theodore Kahns, director asociado para Colombia y la región andina de Control Risks.
Según una encuesta de ORC Consultores, publicada antes de los comicios, más del 18 % de los encuestados consideraba abandonar Venezuela si el oficialismo continúa en el poder. Es decir, que cerca de un millón de personas podrían migrar en el mediano plazo.

Asimismo, un sondeo elaborado por Meganálisis en abril indicó que al menos 44.6 % de la población en Venezuela consideraría emigrar en este mismo escenario.
Para Rónal Rodríguez, investigador y vocero del Observatorio de Venezuela en la Universidad del Rosario, de Colombia, la nueva ola migratoria se va a generar en tres dimensiones.
La primera, la de corto plazo, se refiere a la población venezolana que viajó para participar en los comicios.
«Durante las próximas dos semanas vamos a tener población que sale de Venezuela, que, obviamente por el resultado, va a salir incluso con algunos de sus hijos, sobrinos, con algún acompañante más que con el que se fue, básicamente porque siente que no hay esperanza y pues porque nunca se había planteado realmente quedarse en Venezuela, sino ir a participar», detalló.
No obstante, acotó Rodríguez, se debe tener en cuenta que se está dificultando la salida de aquellos que regresaron o que viajaron a Venezuela de forma aérea por las diferencias con Panamá y con República Dominicana.
«Toda la lógica de vuelo se va a suspender y las reprogramaciones que han sido necesarias por las movilizaciones que se han dado en torno al [Aeropuerto Internacional] Maiquetía van a generar dificultades. Igual por los vuelos internos de Venezuela también se están generando dificultades y obviamente esto genera una mayor presión en la zona de frontera de Colombia», señaló Rodríguez.
Un segundo bloque se refiere a los jóvenes, «los que no tienen acceso a un sistema educativo», explicó Rodríguez a la VOA.

«La dinámica en materia de educación en Venezuela es compleja y un joven sabe que no tiene posibilidades de acceder a una oferta educativa que le permita construir un proyecto de vida» y, en ese orden de ideas, «ante el anuncio de seis años más de revolución bolivariana van a salir».
En tercer lugar, los adultos mayores. Para el experto, el venezolano no quiere repetir la historia de 2018 —cuando la comunidad internacional no reconoció los resultados de las presidenciales, que terminaron en sanciones y aislamiento del gobierno chavista y una fuerte crisis en el interior del país— y prefiere sacar a sus padres y abuelos de Venezuela.
«Cuando uno tiene un familiar mayor que depende de medicinas esenciales y vitales, prefiere moverlo antes de que quede en una situación compleja en Venezuela», explicó el investigador. Así que, durante los próximos meses, «muchos venezolanos que viven en Colombia, Perú, Chile, Ecuador e incluso en Estados Unidos van a sacar a sus adultos mayores mientras se estabiliza la situación», agregó.
Impacto en la región
Un reciente informe sobre tendencias globales de la Agencia de la ONU indica que 2.9 millones de venezolanos (97 %) están en Colombia, un millón en Perú, en Ecuador 471,400 y en Chile 435,800. Estas cifras demuestran un incremento en comparación con los 5.4 millones registrados a finales de 2022.
Kahn resaltó que en los últimos dos años se ha visto un incremento muy importante en el flujo de migrantes venezolanos hacia EE. UU., pasando por Colombia a través del Tapón del Darién, por Panamá y Centroamérica.
En lo que va del año, más de 216,000 migrantes, la mayoría venezolanos, atravesaron la selva del Darién. El año pasado, el número de personas que pasaron por esta ruta se duplicó hasta llegar a más de 500,000. «Las tendencias en lo que va de este año han sido parecidas», dijo Kahn.
Para el vocero de Control Risks es probable que muchos de esos migrantes que tienen como destino EE. UU. abandonen ese objetivo y se queden en los países de tránsito, lo «que claramente es un desafío importante para las instituciones locales en esas zonas», que deben esforzarse en el otorgamiento de servicios públicos.
Entonces, en estas regiones será difícil para las autoridades «responder a esas necesidades de los migrantes y, por supuesto, también para garantizar su seguridad», añadió.
Según los expertos, a esto se le suman los desafíos que deben vivir los propios migrantes, como robo, estafa y extorsión de grupos criminales, violencia, trata y explotación de personas, entre otros flagelos.





