La semana pasada el presidente Nayib Bukele inauguró Surf City 2, el cual incluye una serie de obras de infraestructura para aprovechar las hermosas y excelentes playas del oriente del país.
«Son varias decenas de millones de dólares que se han invertido para tener esta carretera con ciclovías, iluminación, miradores. Pero este proyecto es más que una carretera, no beneficia solo a las playas que conecta, sino a toda la zona oriental del país. Es tan grande este proyecto que le hemos llamado Surf City 2», explicó el presidente Bukele durante la inauguración de la nueva carretera de 13 kilómetros de longitud que conduce hacia Punta Mango, en Jucuarán, Usulután Este.
Con la inversión de $41 millones, esta importante vía conectarán el circuito de 11 playas (El Cuco, Las Flores, La Vaca, El Toro, El Majague, El Carrizal, Punta Mango, La Periquera, El Floral, El Bongo y El Abrojal) y también el nuevo Aeropuerto Internacional del Pacífico, cuya construcción comenzó recientemente, que multiplicará la cantidad de turistas extranjeros que lleguen a disfrutar estas maravillas de la naturaleza.
La zona comprendida por las playas Las Flores, Punta Mango y 19 kilómetros más de costa ha sido declarada Reserva Mundial de Surf, una de las 13 en todo el planeta.
La belleza y las olas de estas playas han estado ahí desde siempre, pero había sido imposible o muy difícil llegar debido a la lamentable situación de las calles de acceso, abandonadas durante los gobiernos pasados.
Los más de $1,400 millones invertidos por el Gobierno del presidente Bukele en la zona oriental muestran que el desarrollo para El Salvador incluye todo el territorio, no solo una parte. Tradicionalmente, los gobiernos se enfocan solo en la capital y sus alrededores, desnivelando considerablemente la economía del interior del país, volviéndola dependiente y generando desigualdades.
El Gobierno del presidente Bukele ha rescatado el Centro Histórico de San Salvador, convirtiendo una ciudad fantasma dominada por el crimen en el corazón palpitante de la nación; es el segundo lugar más visitado por los turistas, solo detrás de las playas.
También ha recuperado los centros históricos de otras ciudades, como Atiquizaya, San Vicente, Suchitoto, entre otros, demostrando que el desarrollo es un proyecto de nación en el que todos están incluidos.
Para que esto sea posible fue necesario superar el problema de la inseguridad gracias a la guerra contra las pandillas, a través del Plan Control Territorial y el régimen de excepción.






