El lago de Coatepeque no solo fascina por sus aguas serenas y paisajes dignos de postal, sino que también se ha posicionado como un destino de primer nivel para los amantes de la buena mesa y para quienes anhelan una escapada de la rutina.
En este idílico entorno, a solo unos kilómetros de la capital, se alza el Hotel Equinoccio, fundado hace cinco años. Desde sus inicios ha abrazado una filosofía de respeto por el medio ambiente, convirtiéndose en un modelo a seguir.
Un claro ejemplo de su compromiso es el uso de paneles solares, que no solo cubren la totalidad de las necesidades energéticas del hotel, sino que también son un símbolo tangible de su dedicación para reducir la huella de carbono. Esta iniciativa permite a los huéspedes disfrutar de todas las comodidades modernas sabiendo que su estancia contribuye a la preservación del ambiente.
El hotel cuenta con 15 habitaciones, cada una diseñada para ofrecer una experiencia única. Los huéspedes pueden elegir entre opciones con vistas al jardín o aquellas que se abren directamente a la majestuosidad del lago. Los precios, que parten de los $115, incluyen un delicioso desayuno, asegurando una experiencia completa y sin preocupaciones.
Los visitantes tienen acceso ilimitado a una variedad de actividades sin costo adicional. El kayak ilimitado es una de las opciones más populares, permitiendo explorar la orilla del espejo de agua al ritmo de cada uno.
Para quienes buscan un día de escape sin hospedaje, el «day pass» es lo más recomendable. Por $25 ($10 consumibles), los visitantes tienen acceso a todas las instalaciones, incluyendo las dos piscinas (una para niños y otra para adultos) y una plataforma segura para nadar en el lago. En una versión premium, el «day pass» con habitación está disponible por $85 ($15 consumibles), permitiendo una estancia más relajada de 9 a. m. a 5 p. m.
En cuanto al restaurante, está abierto a todo el público desde las 9 de la mañana hasta las 5 de la tarde, ya sea para desayunar, almorzar o saborear algún antojito típico.
«Tenemos café de especialidad, nosotros cultivamos nuestro propio café. Queremos que todos los huéspedes que vienen se lleven la experiencia de que conozcan a El Salvador por su buen café, por su buena gastronomía y por la sostenibilidad porque nuestro objetivo es que, si tú vienes a hotel Equinoccio, no salgas cansado, sino que regreses con energía renovada», explica Raquel Morán, encargada de Mercadeo.
Uno de los espacios preferidos por los comensales es el restaurante flotante, una espectacular plataforma de dos niveles suspendida sobre las tranquilas aguas del lago, con vistas panorámicas a la isla Teopán.
La propuesta culinaria es una fusión de sabores locales y creaciones gourmet. El menú ofrece desde platillos típicos hasta opciones internacionales, incluyendo hamburguesas, pastas, mariscadas, ceviches, pollos y cortes especiales de carne. También se han integrado opciones veganas, demostrando su adaptabilidad para satisfacer todos los gustos. El secreto de su cocina reside en la frescura y el origen de sus ingredientes, ya que muchos de ellos provienen de la finca propia del hotel.
«Las salsas, por ejemplo, las elaboramos nosotros. Tenemos el chile de la casa con productos que se cultivan en la finca. Ahí cultivamos aguacates, tomates, elote para las tortillas que se sirven en los diferentes platillos, entre otros», agrega Morán.
Para acompañar la comida, la carta de bebidas ofrece sinnúmero de opciones con alcohol o sin él. Los smoothies y frozens, por ejemplo, son elaborados sin colorantes y con frutas frescas cosechadas directamente en la zona, complementando la filosofía de frescura y sostenibilidad.





Aventura y bienestar
La experiencia en Equinoccio se extiende más allá de su ubicación. A solo cinco minutos en lancha, los huéspedes pueden explorar los ausoles, fuentes termales naturales que revelan el origen volcánico del lago. Estas aguas calientes, con vapor que se eleva hacia el cielo, ofrecen un baño relajante y una conexión profunda con las fuerzas de la naturaleza. Los huéspedes de Equinoccio pueden acceder a esta maravilla de forma gratuita utilizando los kayaks del hotel o, si prefieren, alquilando una lancha.
El hotel es un pionero en la región al ofrecer SUP yoga (yoga sobre el agua), una disciplina que combina equilibrio y meditación en un entorno natural único. También se imparten clases de pilates y meditación, perfectas para aquellos que buscan desconectar del estrés diario y revitalizar la mente y el cuerpo. Para los más aventureros, el hotel ofrece paddleboard, alquiler de lanchas, jet skis e inflables como donas o bananas, asegurando diversión para toda la familia.
Para conocer más sobre Equinoccio Hotel puede visitar su página web www.equinocciohotel.com o visitar sus redes sociales.






