El Gobierno de Estados Unidos anunció que reforzará el uso de la deportación acelerada a partir del 12 de mayo, luego de que finalice el Título 42, la política que ha sido usada desde marzo de 2020 para negar a los migrantes la oportunidad de asilo.
Las deportaciones exprés se harán con el Título 8, que también es parte de la ley de inmigración. Este conlleva un castigo de prohibición de reingreso por cinco años y una posible apertura de causa penal para los inmigrantes que intenten reingresar al país sin documentos, dijo este jueves en una conferencia el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas.
De esta forma, el gobierno de Joe Biden se prepara para la finalización del Título 42, el 11 de mayo. Dicha política migratoria ha sido usada como una forma de expulsión con el pretexto de ser una medida de salud pública en contra de la COVID-19.
Además, Washington abrirá centros de procesamiento para inmigrantes en dos países de tránsito; Guatemala y Colombia, donde mandarán a especialistas del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) para entrevistar a inmigrantes. Estos peticionarios de refugio podrían ser enviados a Estados Unidos, a Canadá o España, de acuerdo a lo que informó el secretario de Estado, Antony Blinken. No estaba claro si los inmigrantes podrán decidir a qué país emigrar.
Blinken agradeció a Colombia y Guatemala por este acuerdo al ser «excelentes socios de Estados Unidos». Dichos centros serán operados por organizaciones internacionales y el DHS enviará a especialistas para conducir entrevistas con los solicitantes y captar todos sus datos. Estas personas tendrán acceso a un proceso acelerado de reasentamiento, reunificación y trabajos legales.
«Trabajando con nuestros socios podemos, y reduciremos, el número de migrantes que llegan hasta nuestra frontera sur. Estamos imponiendo consecuencias para quienes no usen esos caminos legales y, en cambio, lleguen de forma irregular a nuestra frontera», añadió Mayorkas.
«A partir del 12 de mayo, pondremos a los individuos que lleguen a nuestra frontera sur en el procedimiento de deportación expedita. Los que no tengan base legal para entrar a Estados Unidos habrán hecho el viaje, luego de haber sufrido horribles traumas, solo para ser deportados rápidamente en solo días o algunas semanas», agregó.
El Título 42 ha sido visto como una violación al derecho al asilo, según las organizaciones de inmigrantes. Su fin encendió una esperanza en quienes buscan protección en Estados Unidos. Sin embargo, el muro impenetrable se mantiene en la frontera sur.
«Estas medidas están orientadas a limitar y detener la entrada de personas pobres y vulnerables a los Estados Unidos. El gobierno está tratando de obligarlos a buscar protección en otro país antes que en los Estados Unidos», reaccionó Óscar Chacón, director ejecutivo de Alianza Américas.
«Esta medida acepta y hace cumplir la narrativa de larga data que creó con éxito la percepción errónea y cruel de que los migrantes latinoamericanos y caribeños como individuos indeseables, percibidos como una carga para nuestra nación. Nada puede estar más lejos de la verdad, ya que estos inmigrantes han demostrado ser una verdadera bendición económica y social para los Estados Unidos», declaró Chacón.







