El kilómetro 105 de la carretera del Litoral, en el sector de la comunidad La Concordia, del distrito de Jiquilisco, en Usulután Oeste, hay decenas de ramadas con ventas de semilla de marañón.
Las vendedoras desconocen la fecha en la que comenzaron con la venta de semillas en la zona y quién fue la primera en el llamado «mercado de las semillas», pero se ha convertido en la fuente de ingreso de varias familias de la zona, quienes comercializan el producto con los conductores que transitan hacia el oriente del país o para la zona de San Salvador.
Ana Celia Quintanilla Parada, de 60 años, se dedica a la venta de semillas desde hace aproximadamente 10 años y considera que este mercado surgió hace unos 40 años.

«Yo tengo unos 10 años, pero surgió tal vez hace 40 años. Las semillas vienen de toda la costa y de las islas de la bahía de Jiquilisco, como Madresal, El Jobal, Corral de Mulas y otras islas donde se cosecha», expresó la vendedora.
Rosa Samayoa, otra de las vendedoras del sector, dice que hay por lo menos unas 80 personas que venden semillas en aproximadamente un kilómetro; sin embargo, este número tiende a aumentar o disminuir dependiendo de la temporada, así como por la escasez o abundancia de producto.
«Vendo desde hace 10 años, y cuando yo me puse ya había ventas. Los que mayormente compran estos productos son los extranjeros, pero también los salvadoreños que pasan compran bolsitas de diferentes precios», dijo Rosa.
A ambos lados de la carretera se visualiza cada pocos metros una vendedora o vendedor de semillas, quienes, con una borla hecha artesanalmente, buscan llamar la atención de los conductores para que compren el producto.

La libra de semillas llega a costar más de $11 si hay escasez, pero también se venden bolsas con menor cantidad de $5, $3 y hasta $1.
En la zona también se ha iniciado a vender otros productos como conservas, miel y otro tipo de semillas.
«Nosotros quedamos muy agradecidos con quienes nos compran, porque de esto se sustentan las familias de la zona», dijo Ana Celia.







