Durante las décadas que gobernaron ARENA y el FMLN, El Salvador era conocido por ser un país violento, dominado por las pandillas y que expulsaba a su población para escapar de los crímenes, la corrupción y la falta de oportunidades.
Los políticos que dirigían esas organizaciones se dedicaron a saquear las arcas del Estado para enriquecerse, aunque ello significara dejar en la miseria a los hospitales y las escuelas, temas para los cuales nunca dedicaron más esfuerzos que vacíos eslóganes de campaña electoral.
Ahora, en cambio, El Salvador es reconocido principalmente por el «milagro Bukele» de haber llevado paz, tranquilidad y seguridad a todo el país. Gracias al Plan Control Territorial y al régimen de excepción impulsados por el presidente Nayib Bukele, el país está completamente transformado.
Hoy, millares de extranjeros llegan entusiasmados al país para conocer la nación que venció a las maras, esas poderosas organizaciones criminales que ARENA y el FMLN alimentaron y fortalecieron y que tanto luto, miseria y dolor llevaron a las familias salvadoreñas.
Esta semana, el alcalde de Lima, la capital de Perú, Rafael López Aliaga, sugirió adoptar las medidas tomadas por el presidente Bukele para enfrentar la ola de criminalidad que afecta a esta nación andina. Pidió incorporar a los militares en tareas de apoyo a la seguridad pública.
Pero no solo se trata de seguridad. También la exitosa estrategia salvadoreña para enfrentar la pandemia de la COVID-19 ha sido reconocida internacionalmente.
Ayer, de hecho, la representante de la Sociedad Latinoamericana de Infectología y Pediatría (Slipe) calificó de «exitosa» la vacunación contra la COVID-19 desarrollada por el Gobierno en el país.
En turismo, la campaña de divulgación realizada por el Gobierno del presidente Bukele ha logrado posicionar a El Salvador en el mapa mundial por sus excelentes olas, convirtiéndose así en sede de importantes torneos regionales y mundiales de surf, incluyendo clasificatorios para las Olimpiadas.
La adopción del bitcóin como moneda de curso legal también ha atraído a una miríada de criptoinversores y entusiastas de esta nueva tecnología, pues consideran que el país es una tierra de libertades, en contraposición por las cada vez más restrictivas condiciones que imperan en otras naciones.
Por estos y otros proyectos positivos ahora El Salvador es percibido como una democracia vibrante que logró someter a las estructuras criminales más violentas del hemisferio y que está abierta al mundo para compartir sus atractivos naturales, historia y libertades.





