El presidente Nayib Bukele anunció que su principal misión en su segundo mandato es replicar en la economía el milagro obtenido en seguridad. Así como El Salvador dejó de ser la capital mundial del crimen, con más muertes violentas que las reportadas en países en guerra, y se ha convertido en la nación más segura del hemisferio occidental, la misión en este nuevo quinquenio es lograr que el país despegue económicamente.
Las políticas que el Gobierno del presidente Bukele ha impulsado buscan dinamizar la economía y atraer más inversiones. Es más, el hecho mismo de que haya seguridad como nunca en El Salvador ha servido como un catalizador para la economía. Las tiendas en los barrios se reactivaron y sus proveedores, expulsados por las maras, pudieron llegar y surtirles. Sin pandilleros extorsionando, robando y asesinando, los ciudadanos pudieron mejorar sus ingresos y lanzar o ampliar sus emprendimientos.
Las empresas, en general, se liberaron de la carga que significaban las extorsiones y de las constantes pérdidas de personal, ya sea porque huían de los mafiosos o porque caían como víctimas de los grupos terroristas.
Muchas compañías tenían las extorsiones como un costo de sus operaciones. No hacerlo ponía en riesgo la vida de sus colaboradores.
El presidente Bukele logró que todo esto sea un mal recuerdo. Ahora, los salvadoreños viven con esperanzas y sueñan con más. Precisamente, es ese dinamismo el que se refleja día a día en la sociedad. Organismos multilaterales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), destacan la fortaleza de la economía nacional.
Ayer, el FMI reafirmó su proyección de crecimiento de la economía de El Salvador de un 3% para este año, coincidiendo con la previsión que hizo en junio pasado.
El Banco Central de Reserva (BCR) considera que mantener la proyección de crecimiento económico es un logro del Plan Económico impulsado por el presidente Bukele. Lo más importante es que el crecimiento económico del país en 2025, de acuerdo con las proyecciones del FMI, será siempre de al menos el 3 %.
La constante llegada de turistas y el florecimiento de negocios alrededor de ello se suma a un sector empresarial fuerte, con una industria robusta y con vocación de exportación. Poco a poco, el milagro económico se volverá una realidad. Y así como el presidente Bukele desarticuló a las pandillas y trajo la paz, también logrará que el desarrollo y la prosperidad sean una realidad.





