La preocupación se ha apoderado de un grupo de familias del caserío El Amate, en el cantón Valle Afuera, de Pasaquina, La Unión, debido al eminente peligro que les genera el río Goascorán cuando inicia la época lluviosa.
Este año el temor es mayor, debido a que con las primeras tormentas que han caído en la parte alta del departamento el nivel del río subió en dos ocasiones y erosionó una buena parte de los terrenos que están próximos a la comunidad.
En El Amate residen 29 familias, pero nueve son las más afectadas por el río, por lo que se evacuaron a donde los vecinos. También se les dificulta la salida, debido que la única vía de acceso es cortada por una quebrada que también se desborda.

«Este año el río ya lavó una buena cantidad de tierra del paredón y eso nos va a afectar mucho, y lo que quisiéramos es que nos ayudaran a colocar una borda en ese terreno afectado, porque nos tiene preocupados», explicó Emérita Mejía, residente de la zona.
Las familias afectadas aseguran que el problema comenzó a complicarse el año pasado debido a que propietarios de terrenos del otro lado del río hicieron intervenciones con maquinaria para desviar el cauce para que no siguiera dañando sus propiedades, pero ahora se tiene un problema que afecta a toda una comunidad.
Según los pobladores, otra de las alternativas para reducir riesgos y evitar inundaciones sería hacer un dragado en medio del banco de arena que se ha formado en el territorio limítrofe entre El Salvador y Honduras para que el río vuelva a su cauce normal.







