Se trató de la gira académica, impulsada y patrocinada por el Cónsul Honorario de El Salvador en Israel, Yossi Abadi, posiciona al país como referente regional en el uso estratégico y ético de tecnologías emergentes.
Cabe mencionar, que durante su estadía, Gal-Or llevó a cabo conferencias, talleres y reuniones con universidades, instituciones gubernamentales y cuerpos diplomáticos, en un esfuerzo por integrar marcos éticos y pedagógicos a la revolución digital que vive el país.
«No se trata de reemplazar a los docentes, sino de transformar las aulas en espacios de co-creación y pensamiento crítico», expresó Gal-Or ante estudiantes del ITCA-FEPADE, en la charla inaugural titulada «Integración de la IA en programas académicos y profesionales».
En la Secretaría de Innovación, el especialista discutió su participación como ponente en la convención INNOVATECH AI Tools 2025, uno de los eventos más esperados del año, donde se analizarán las oportunidades y desafíos del uso de inteligencia artificial en América Latina.
De igual forma, la agenda incluyó un taller práctico con personal del Ministerio de Relaciones Exteriores sobre aplicaciones de IA generativa en la diplomacia pública, así como una clase magistral en la Universidad Tecnológica (UTEC) centrada en el aprendizaje personalizado mediante algoritmos éticos.
«No se trata solo de traer expertos internacionales; se trata de construir alianzas duraderas que conecten el talento salvadoreño con oportunidades globales», destacó el cónsul Yossi Abadi, quien facilitó la visita. Abadi fue recientemente condecorado con la Orden del Libertador de los Esclavos José Simeón Cañas, en reconocimiento a su labor diplomática y compromiso con el desarrollo nacional.
Cabe mencionar, que Sharon Gal-Or cuenta con más de dos décadas de trayectoria en más de 50 países, y ha colaborado con instituciones como SingularityNET, la Universidad de Tel Aviv y TING.Global. Su enfoque integra tecnología con responsabilidad social, sostenibilidad y humanismo digital.
«Lo que me impresionó no fue la tecnología en sí, sino la actitud. En El Salvador, hay más voluntad de transformación que en muchas potencias digitales», expresó Gal-Or tras uno de los encuentros con funcionarios del sector público, quien añadió: «El Salvador tiene un activo más valioso que cualquier algoritmo: su gente. Jóvenes curiosos, educadores comprometidos y líderes que entienden que la ética no es freno, sino dirección».







