El Salvador explorará la tecnología nuclear con propósitos pacíficos como la diversificación de la matriz energética, la investigación y a través de ello contribuir con al avance científico, económico y social del país.
La Asamblea Legislativa aprobó hoy con 57 votos la Ley de Energía Nuclear, que es parte del cuerpo normativo necesario para que El Salvador se convierta en la primera nación de Centroamérica en apostar por este tipo de tecnología. Actualmente, los únicos países de Latinoamérica que generan energía eléctrica son: Argentina, Brasil y México; mientras que Chile y Perú tienen reactores de investigación y de radioisótopos.
La Ley de Energía Nuclear fue estudiada por los diputados de la comisión de tecnología, turismo e inversión, quienes solicitaron apoyo al titular de la Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas de El Salvador (DGEHM), Daniel Álvarez, para profundizar en su contenido.
De acuerdo con el funcionario, la energía nuclear es una de las más seguras y reguladas del mundo y posee la ventaja de producir un bajo impacto ambiental que la convierte en una fuente sostenible.
La implementación de esta tecnología permitirá la producción constante y sin interrupción de la energía eléctrica logrando con ello no solo que se reduzca el precio del recurso; sino también, que se mantenga estable pues no dependerá de factores geopolíticos o el precio del petróleo.
«La tecnología nuclear es una alternativa viable para El Salvador. Seríamos el primer país de Centroamérica en contar con energía nuclear», detalló Álvarez.
Para incursionar en este tipo de tecnología es necesario tener un marco normativo adecuado, en el caso de El Salvador ya cuenta con el Organismo para la implementación del programa de energía nuclear en El Salvador (OIPEN), que se creó en julio y tiene la función de ejecutar y desarrollar los estudios necesarios para la instalación de plantas nucleares, ya sea para la generación de energía eléctrica o procesos industriales.
Por otra parte, el país se encuentra adeherido a acuerdos internacionales para los usos pacíficos de la energía nuclear, como el suscrito en julio con la República de Argentina, en el cual se destacó la cooperación del país suramericano para capacitar a profesionales salvadoreños sobre el manejo de las plantas nucleares.
En cuanto a Ley de Energía Nuclear, aprobada hoy, contempla regulaciones para la selección de sitios o emplazamiento, diseño, construcción, operación, clausura y desmantelamiento de instalaciones nucleares y radiactivas, así como los materiales, minerales y sustancias radiactivas que se utilicen en ellas, incluyendo el ciclo de vida del combustible nuclear.
Con esta ley, el país podrá iniciar con la primera fase denominada exploración que consiste en identificar mediante procedimientos técnicos como la toma de muestras entre otros, donde se encuentra el elemento que se utilizará.
El Cuerpo normativo establece que la autoridad reguladora que supervisará las actividades, instalaciones y prácticas relacionadas con la energía nuclear será la DGEHM, a través de dos instancias adscritas denominadas Dirección de Regulación de Energía Nuclear y la Dirección de Control y Supervisión de Energía Nuclear.
Además, especifica que las personas que tengan la intención de iniciar con alguna actividad o práctica relacionada con la tecnología nuclear deberán presentar una solicitud ante la Dirección de Regulación y tramitar una licencia.
También contempla la creación un Plan Nacional de Emergencia que creará la DGEHM, así como el que debe tener la persona o empresa que realice actividades o prácticas relacionadas con esa tecnología.
Actualmente ya hay un equipo de aproximadamente 25 personas que se han capacitado en el tema y se espera que en un plazo de siete años se tengan a unas 400 personas capacitadas y se pueda obtener el primer reactor de investigación.
«Para 2040, la energía nuclear podría representar el 40 % de la matriz energética, mientras más energía tengamos, con más inversión podremos contar», detalló Álvarez.







