Hace 10 años, debido a la violencia social que se vivía en el país, a David Orellana, actualmente de 43 años, junto a su madre le tocó abandonar su hogar en Soyapango, San Salvador, y buscar refugio en la casa de su hermana junto a su familia, en Lolotique, San Miguel Oeste.
Este hombre dejó atrás lo material, pero llevó consigo su ingenio y las ganas de salir adelante. Por muchos años, David trabajó en una escuela de arte donde comenzó desarrollando oficios varios, pero no pasó mucho tiempo para que sus jefes notaran su talento innato para crear con las manos.
«Ellos me dieron la oportunidad de ir avanzando, hasta que llegó el momento que fui instructor para elaborar velas, hacer repujado, trabajar el fieltro, bueno, prácticamente de todo», comenta David.

Este talento le ha permitido iniciar de cero en su nuevo hogar y junto a su familia extendida han montado un improvisado taller de velas, donde surgen creaciones que han llegado a importantes templos católicos en el departamento de San Miguel.
«Gracias a Dios nos ha bendecido bastante, gracias a mi cuñado y al papá que nos dieron aquí un lugar donde estar; y pues ya viendo la necesidad me dije yo sé hacer esto, se empieza desde poquito pero ya tengo un poco de clientela. Gracias a Dios le hacemos la corona de adviento a la catedral de San Miguel, le trabajamos también a la iglesia de Moncagua, y con la bendición de Dios estamos saliendo adelante», expresa.

A David se le llenan los ojos de lágrimas al recordar cómo tuvo que dejar atrás el esfuerzo propio y de sus padres, pero sonríe al ver que ha contado con el apoyo de su familia, y que goza de un ambiente de seguridad diferente que le permite desarrollarse en el lugar donde se encuentre aprovechando al máximo cada minuto. Una muestra de su trabajo la puede encontrar como Velas Aromáticas en la red social de Facebook.
«En este taller se hacen velas para toda ocasión: velas de bautizo, de primera comunión, novenarios, pantallas o fanales, aquí se puede decorar como usted guste, y puede llamar al 6011- 7058. También elaboramos cuadros en repujado, tejas en falso óleo, rosas eternas, todo para fiestas, arreglos, centros de mesa», explicó David.
La belleza y el empeño de este salvadoreño en cada uno de sus trabajos muestran su deseo de superación por lo que hace y nadie podrá quitarle.







