Como resultado de una estrategia escalonada de producción de granos básicos en las zonas productoras del país, el Gobierno del presidente Nayib Bukele, a través del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), logró establecer puntos de venta de maíz a $22 el quintal, cuando revendedores habían elevado el precio hasta los $29.
La situación, que se volvió insostenible para familias y pequeños comerciantes a escala nacional, provocó la entrada en escena de la Defensoría del Consumidor y el MAG, con estrategias de monitoreo «permanente y riguroso» a bodegas, empresas y negocios de granos básicos.
De acuerdo con el viceministro de Agricultura, Óscar Domínguez, el trabajo coordinado busca garantizar el abastecimiento total de maíz —con producción nacional y grano importado— para garantizar la oferta y el establecimiento de puntos de ventas de maíz a precio justo en los mercados y plazas que venden granos básicos.
«Resulta evidente que a los coyotes se les vino abajo su juego de especulación. Ser justos con la población y con los productores no debería costarles nada. En Ahuachapán y Sonsonate detectamos coyotes ofreciendo a los agricultores $18 por quintal, mientras ellos mismos intentan vender ese quintal hasta en $29. ¡Sinvergüenzas! Es un abuso inaceptable», señaló el funcionario.
Asimismo, informó que se está identificando a quienes intentan comprar todos los sacos de maíz que se están trasladando a los puntos de venta. «Hay unos que hasta se molestan cuando no se les permite. Que les quede claro: no se les venderá maíz para que luego lo revendan más caro», advirtió.
De acuerdo con Domínguez, la única salida es alinearse con la estrategia gubernamental para nivelar los precios a escala nacional. «No hay otro camino: se alinean a un mercado justo o deberán asumir las consecuencias de sus acciones según lo que establece la ley», especificó.
El funcionario añadió que se están liberando miles de quintales de maíz nacional, y que, además, ya ingresó un nuevo cargamento de maíz importado para fortalecer el abastecimiento con competencia a precios justos.
«Ni los coyotes ni las empresas deben de tener alzas injustificadas de precios. Después no se muestren como víctimas, el abuso no se tolera. Recuerden que no es un secreto a cuánto compran, cómo operan y dónde almacenan el maíz para intentar acaparar. Esa información la recibimos incluso directamente de la población que está cansada de ustedes», remarcó Domínguez.
La iniciativa local comprende 4,780 manzanas sembradas, con una producción estimada de 525,800 quintales, bajo el esquema de cosecha escalada como parte del Programa de Aumento a la Producción (PAP), que comprende inicialmente la siembra de 10,000 manzanas de maíz con productores asociados como testigos y el uso de tractores ecológicos.
El programa arrancó con 11 zonas productivas a las que se fueron sumando otras a escala nacional hasta superar las 140 en la actualidad, las cuales equivalen a más de 2,600 manzanas de frutas, verduras y hortalizas. A estas se suman casi 10,000 de frijol.







