La vasectomía no es un tema que usualmente la sociedad salvadoreña aborda, el miedo y el desconocimiento se apropia para dejar a un lado el tema de la esterilización masculina como un método anticonceptivo.
De acuerdo con especialistas del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), entre las ventajas de realizarse la vasectomía es que el proceso es permanente y conveniente para la pareja, no tiene efectos secundarios en el cuerpo del hombre, en comparación con los métodos utilizados para la mujeres. Además, con la vasectomía, el hombre participa directamente en la planificación familiar.
Pero, ¿cuál es el punto de vista de quienes se han realizado la vasectomía en El Salvador? Dos hombres que fueron entrevistados por Diario El Salvador expresaron su experiencia y las motivaciones que tuvieron para hacerse la vasectomía.
«Fue una decisión personal yo quería ayudarle a ella»
Después de dos hijos, niña y niño, estaba seguro de que ya no quería más hijos. Siempre fui un hombre organizado y dije: ya tengo la parejita, no quiero más. Tomé la decisión. Fue una decisión personal, unilateral. Le comenté a mi esposa y me dijo: «Ay ve vos».
Fui al Seguro de Ilopango y le dije a la enfermera a qué iba. Se sorprendió porque iba decidido; me explicó que era irreversible. Yo estaba consciente de mi decisión, primero porque en mi familia fuimos muchos hermanos y yo quería proveerles a mis hijos con calidad.
Una vez alguien me dijo que donde come uno comen 10, sí, pero comen mal; yo no quería eso. También quería ayudarle a mi esposa, ella ya había tenido a los niños y no quería someterla a otra operación. La enfermera me explicó que no me volvería ni gay ni impotente. Yo nunca le puse atención a eso, sé que es mucho machismo, y lo comprobé porque mi vida sexual no cambió.
Pero al contrario le ayudé a mi familia, le ayudé a la salud de mi esposa. ¿Si la recomiendo?, sí, pero tiene que ser un hombre seguro, organizado, porque ya no tiene retroceso.
«Dije que sí porque no había dolor»
Es un proceso para hombres que sabemos que no podemos seguir trayendo niños al mundo, que somos bastante activos sexualmente y por la economía. Cuando llegué al quinto hijo, mi hermano y un compañero de la universidad me aconsejaron hacerme la vasectomía. Pregunté si dolía y me dijeron que no. Entonces, dije que sí, porque no habría dolor. Y así fue. Lo hice en Profamilia, recuerdo que, por todo (medicinas y procedimiento) pagué como $65.
Fue en 2013. Entré al quirófano, me acuerdo que sonaba Iron Maiden, a mí no me gusta el rock, pero de los nervios me gustó y en 15 minutos ya estaba listo el procedimiento. Después de eso uno hasta tiene una vida sexual más plena, porque sabe que no hay peligro de dejar embarazada a alguien.
En mi caso no intervino el machismo, yo estaba claro que ya no quería más hijos. Yo la recomiendo porque ya no podemos seguir poblando el mundo.







