Los indicadores de turismo se dispararon a niveles históricos en El Salvador el año pasado, como efecto disruptivo de la estrategia de seguridad del Gobierno de Nayib Bukele, que logró cerrar el 2023 como el más seguro el más seguro en la historia moderna del país centroamericano.
Según datos oficiales de la cartera de Turismo, más de 10 millones de personas visitaron los espacios turísticos públicos y desde el extranjero llegaron 3.4 millones de visitantes internacionales, al cierre de 2023, este último indicador representa un 33 % más en comparación con 2022.
«Todo el esfuerzo que el Gobierno central ha venido haciendo en el tema de seguridad ahora se canaliza en los resultados que estamos teniendo en el sector turístico», afirmó la presidenta del Instituto Salvadoreño de Turismo (ISTU) Eny Aguiñada, en una entrevista televisiva.
Añadió que la diáspora salvadoreña residente en Estados Unidos, que decidió venir de forma masiva a pasar la temporada de vacaciones al país, colocó a ese país norteamericano como el principal origen de visitantes internacionales con un 43 %, el resto fueron de Guatemala con 23 %, Honduras 15 % y el 19 % restante de otros países del mundo.
«Estados Unidos se ha posicionado como el número uno de los países que más nos han visitado, es parte de la diáspora, las familias salvadoreñas que se dieron la oportunidad de volver. Los números han crecido también para Guatemala y Honduras, entendemos que es por un tema de proximidad que tenemos como países, pero ellos que son hermanos centroamericanos pueden notar la diferencia entre un antes y un después de El Salvador y sentirse mucho más cómodos para visitarnos», señaló Aguiñada.
El logro en seguridad es tan notable, que la titular del ISTU, remarcó que el parque recreativo Apulo, que por décadas fue estigmatizado por la violencia que se vivía en los municipios de Ilopango, Soyapango, San Martín y Soyapango, destacó en el Top 5 de los sitios públicos más visitados durante el 2023.
Esa estrategia, remarcó, se completó con una abultada inversión en infraestructura de remodelación y reconstrucción de atractivos turísticos, redes viales, saneamiento, salud y capacitación del talento humano.
«Es importante también agradecer el esfuerzo de las diferentes instituciones de Gobierno que han estado trabajando a la par para desarrollar el turismo a pasos agigantados, pero también agradecerle al sector privado que ha sido clave para abrir espacios de calidad», añadió.
Cabe señalar que el año pasado el país salió de la lista de las naciones más violentas a escala mundial; pasó de tasas de asesinatos de 53.31 por cada 100,000 habitantes en 2018 a reducirlas entre 1.9 y 2.4, las más bajas en décadas como resultado del Plan Control Territorial (PCT).
Durante toda la administración del presidente Nayib Bukele, que se encuentra en su último año, los días sin asesinatos totalizan 517. Esto se contrapone con el segundo gobierno del FMLN (2014-2019), que no logró contener la mortandad ni un solo día.







