Una estructura de 25 pandilleros del Programa Fulton de la Mara Salvatrucha que fue fundada y financiada por José Misael Cisneros Rodríguez, alias «Medio Millón», fue condenada hasta con 377 años de cárcel por 44 hechos cometidos en contra de víctimas en cinco departamentos.
Entre los condenados hay dos corredores del programa y nueve palabreros de clica quienes fueron los encargados de ordenar hasta ejecutar una serie de hechos delictivos según lo probaron fiscales de la Unidad Especializada de Delitos de Extorsión y Crimen Organizado.
La pena mayor fue para Elías Aguilar, alias, «Maloso de Fulton», corredor de programa, a quien el juez le impuso 377 años de cárcel por seis homicidios agravados y por más de 15 conspiraciones de homicidio agravado [planificación de homicidios].
Víctor Manuel Menjívar Gonzáles, alias «Chele» o «Pokemon», corredor de la clica de Metalío, Sonsonate, fue sentenciado a 323 años, los demás terroristas recibieron penas que sobrepasan los 40 años de prisión.
Esta organización criminal fue desarticulada mediante técnicas especializadas de investigación, entre las que hubo escuchas telefónicas. Desde finales de 2017 y 2018, un equipo de fiscales hizo indagaciones para documentar cada uno de los delitos junto a policías especializado en perfilar pandilleros.
Las pesquisas comenzaron en Nueva Concepción, Chalatenango y otros distritos de ese departamento. Los investigadores sabían que el Programa Fulton de la Mara Salvatrucha en la zona norte fue por décadas una organización fundada y financiada por Cisneros Rodríguez, alias «Medio Millón», quien fue arrestado cuatro veces pero desde el 28 de abril de 2022, ya no salió de prisión.
Además, el ministerio de Justicia y Seguridad a identificado a «Medio Millón» como el proveedor de armas de las pandillas y hasta llegó supuestamente a entregar dinero a cambio de inmunidad y que se le permitiera comercializar droga y armas.
En la investigación en contra de Los Fulton, las autoridades descubrieron que su accionar criminal no solo era en Nueva Concepción y distritos próximos, sino que ya se habían extendido a los departamentos de San Salvador, Ahuachapán, Chalatenango, San Miguel y Sonsonate, donde tenían presencia de clicas con sus respectivos corredores y palabreros.







