En las áreas naturales de la Universidad de El Salvador (UES), además de respirar aire fresco y limpio, podemos encontrar una amplia variedad de flora y fauna silvestre, que constituyen componentes esenciales del medio ambiente. Los animales y las plantas cumplen funciones importantes tanto para sus ecosistemas como para la vida del ser humano.
Especies como las abejas, colibríes, mariposas y murciélagos poseen un valor agregado porque garantizan la multiplicación de la flora y hacen posible la diversidad genética que sostiene la vida en el planeta.
La fauna silvestre de la UES incluye diversidad de ejemplares como ardillas, tacuazines, mapaches, reptiles y gran variedad de aves. La mayoría son animales que habitan de manera permanente, pero también encontramos algunas especies migratorias.
En los recintos universitarios las aves ocupan el primer lugar en cantidad y variedad
Las aves ayudan al correcto funcionamiento de los ecosistemas porque contribuyen al proceso de polinización y son agentes importantes de dispersión de semillas, lo que permite una distribución más amplia y variada de las especies vegetales.
Además, cumplen una función muy importante en el control de poblaciones de otros animales como insectos, reptiles, peces y mamíferos pequeños, mientras que otras ayudan limpiando los ecosistemas de animales muertos, evitando así la proliferación de agentes patógenos.
Se estima que en el planeta existen alrededor de 18,000 especies de aves. La mayor diversidad se encuentra en las regiones tropicales, el país con más cantidad de especies en el mundo es Colombia, seguido por Perú y Brasil.
El Salvador cuenta con un aproximado de 580 especies de aves, pertenecientes a 25 órdenes y 74 familias, incluyendo nativas y migratorias, distribuidas tanto en áreas rurales como urbanas de todo el país.
Estudios realizados en la UES sostienen que la población de aves, en esta universidad, ronda las 100 especies, entre residentes y migratorias.
En este grupo de pequeños emplumados de la UES destacan ejemplares como pericos, loras, tucanes, torogoces, guacalchías, zanates, colibríes, carpinteros, chiltotas, tangaras, gavilanes y búhos, entre muchas otras especies. Unas más acostumbradas que otras al ir y venir de estudiantes y a trabajadores que, en el afán de sus rutinas diarias, pasan desapercibida su valiosa presencia.
Diferentes estudios sostienen que al estar en contacto con un medio natural nuestra salud y estado de ánimo mejoran, porque la naturaleza nos transmite energía positiva, paz y tranquilidad.
En la UES las aves revolotean por todas partes, embelleciendo el paisaje y ofreciéndonos una armoniosa sintonía de cantos, alas y colores.
La próxima vez que camines por uno de los senderos de nuestra alma mater no olvides disfrutar del paisaje verde y de las maravillas que nos ofrece la madre naturaleza.













