El expresidente de Bolivia, Evo Morales, se negó a comparecer este jueves ante la fiscal que lo investiga por el presunto abuso de una menor durante su mandato, lo que podría desencadenar en una orden de arresto en su contra.
De 64 años y convertido en el mayor opositor del gobierno de su exministro Luis Arce, el líder indígena había sido citado por la fiscalía del departamento de Tarija para que rindiera su testimonio dentro del proceso por «estupro, trata y tráfico de personas».
Sin embargo, su abogado Nelson Cox anticipó que Morales – que tilda de «una mentira más» los señalamientos – no se va a presentar porque considera que la investigación es «ilegal».
El expresidente (2006-2019) «no se va a presentar, entre tanto, no se regularice» el proceso, señaló Cox, tras remarcar que la justicia ya investigó y archivó la misma denuncia en 2020.
El escándalo que podría poner tras las rejas al influyente líder cocalero se remonta a 2015, cuando -según la denuncia que indaga el ministerio público- Morales se involucró con una menor de 15 años, con quien tuvo una hija en 2016.
La fiscal de Tarija Sandra Gutiérrez ordenó la aprehensión de Morales el 26 de septiembre, pero la orden fue anulada por una jueza que aceptó un recurso del exjefe de Estado.







