Desde el miércoles 4 de octubre, la vida ha cambiado para Magdalena Cabrera y su grupo familiar al enterarse que en la Asamblea Legislativa aprobaron con 79 votos la reforma de la Ley Especial para la Legalización de las Calles, Tramos de Calle, Carretera y Antiguos Derechos de Vía declarados en desuso y desafectados como de uso público a favor de las 75 familias del caserío Obra de Dios, del cantón La Canoa, en San Miguel, para que sean dueñas de los terrenos en los que habitan.
«Toda la comunidad está feliz, gozosos. Gracias a Dios y a la ayuda que nos está brindando la nueva Asamblea Legislativa, qué más queremos con esa ayuda», dijo Magdalena Cabrera, presidenta de la comunidad Obra de Dios.

Ella llegó a la comunidad desplazada por los estragos que causó la tormenta tropical Mitch, hace 25 años, y con esfuerzo levantó su casa y le dio un techo a sus hijos y nietos.
La comunidad está asentada en la calle antigua hacia Usulután, pero con la construcción de la carretera Panamericana pasó a estar en desuso y algunas familias se ubicaron en este punto y otras a la orilla de la carretera en terrenos del Estado.
«Queríamos tener esa seguridad para nuestros hijos, porque han venido varias personas diciendo que son dueños, incluso aquí cerca está una señora que le han estado pidiendo $15,000, le exigían que hiciera un préstamo, pero ella ya tiene cerca de 40 años de vivir ahí y es una mujer de la tercera edad», comentó María Jurado, de 30 años, que nació en esta comunidad al igual que sus hijos.
La iniciativa a favor de las familias fue impulsada por el diputado Caleb Navarro, de Nuevas Ideas.







